Al volante de un santo

San Josemaría preparó la expansión del Opus Dei por toda Europa visitando a los obispos y llenando las carreteras de avemarías y de canciones, como solía decir. Esos viajes, como tantos otros que realizó para visitar y alentar a los que comenzaban en esos países, o para descansar unos días durante el verano, solía realizarlos en coche.

El autor, arquitecto, fotógrafo y en estas ocasiones también conductor, pudo acompañarlo durante más de dos décadas. Relata ahora sus recuerdos, hasta ahora inéditos, que ponen de manifiesto la dimensión más afectuosa y familiar del fundador del Opus Dei.

Recuerdos del arquitecto Javier Cotelo del Fundador del Opus Dei.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2021
192
9788432153402

Subt.: Mis años en coche junto a san Josemaría.

Valoración CDL
3
Valoración Socios
3.333332
Average: 3.3 (3 votes)
Interpretación
  • No Recomendable
  • 1
  • En blanco
  • 2
  • Recomendable
  • 3
  • Muy Recomendable
  • 4

3 valoraciones

Género: 
Tema(s): 

Comentarios

Imagen de JOL

Un testimonio directo y sólido por tantos años de acompañar a san Josemaría. Sencillo y comuentado de primera mano. Muchas pequeñas anécdotas que configuran una buena imagen del Fundador del Opus Dei. Son capítulos breves y enriquecidos con fotografías y dibujos del mismo autor arquitecto. Muestra con naturalidad hechos sorprendentes que podrían ser milagros en la vida ordinaria. El último capítulo relata las últimas horas del Padre aquel 26 de junio de 1975. Quienes le hemos tratado de cerca y vivido algunas de estas historias estaremos agradecidos con Javier Cotelo.

Imagen de Pablo de Bergia

El santo es san Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei – la Obra.

El autor, desde su encargo durante muchos años de conducir el coche que san Josemaría utilizaba en sus muchos desplazamientos en su labor apostólica, nos describe momentos y anécdotas de la vida de san Josemaría donde destaca además de la eficacia de su trabajo y gobierno, su talante y buen humor, el amor que san Josemaría tuvo en su vida terrenal a Dios, la santísima Virgen y a todas las demás personas, especialmente a sus hijas e hijos, que así llamaba a los miembros de la Obra.

Libro escrito con sencillez y agilidad y con corazón de hijo, su lectura puede ayudar a contrastar nuestra vida con el ejemplo de san Josemaría, santo de lo ordinario, como lo definió san Juan Pablo II.

Imagen de aita

Los recuerdos de un arquitecto madileño de su trato con San Josemaría en Roma. Leer artículo >>