Dejadme ir a la casa del Padre

Este libro, relata el final de Juan Pablo II, y además profundiza en su vivencia de uno de los principales misterios del hombre: el dolor y la enfermedad. Ya desde pequeño, el Papa polaco experimentó este misterio, y aprendió a convertirlo en fuente de una humanidad más grande. Después, durante la larga etapa de su pontificado, tuvo numerosas ocasiones para confirmar esa experiencia: fue ciertamente un hombre familiarizado con las penalidades de la enfermedad, y eso se tradujo en una especial atención hacia los enfermos. El primer capítulo del libro está escrito por el que fuera secretario particular de Juan Pablo II, Don Stanislao Dziwisz, y nos presenta el sufrimiento en la vida y el magisterio de Juan Pablo II. El segundo es obra de su médico particular, el doctor Renato Buzzonetti, que nos acerca diversos episodios de enfermedad del Santo Padre, y sobre todo el desarrollo de sus últimos días. El tercero, del que es autor el arzobispo Ángelo Comastri, responsable de la Basílica de San Pedro, describe la emocionante riada de peregrinos que se dio cita en Roma para despedir al Papa polaco y dar gracias a Dios por el regalo de su vida y su ministerio. Hace ya más de un año que Juan Pablo II conmovió al mundo con su sufrimiento. Fiel a la promesa hecha al cardenal Wyszynski en el momento en que fue elegido, había guiado a la Iglesia y a los cristianos en el paso al tercer milenio. Con su ejemplo y con su palabra, Juan Pablo II se ha convertido en un testimonio de paz para los creyentes de otras religiones y para todos los hombres de buena voluntad. Esta fecundidad evangélica se nutría de su gran participación en el dolor. En su infancia perdió a sus padres, la juventud quedó marcada por la experiencia de la guerra y la persecución nazi, a las que siguieron las restricciones del régimen comunista. Como Papa sufrió un atentado, el mal de Parkinson y numerosos ingresos en el hospital. Hombre de dolores, Wojtyla mostró siempre una atención constante hacia los enfermos y sufrientes, que percibían en él la escucha y la comprensión de su corazón.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2006
190
978-84-285-2918-1

SUBTITULO: "La fuerza en la debilidad de Juan Pablo II"
AUTORES: Stanislaw Dziwisz; Czeslaw Drazek; Renato Buzzonetti; Angelo Comastri.

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Este libro testimonio sobre un personaje tan relevante e influyente en el siglo XX equivale a un tratado sobre el dolor humano, que confortará a los enfermos y a quienes se ocupan de ellos. Es significativo que su último viaje fuera a Lourdes pues consideraba a los enfermos como sus colaboradores más importantes al servicio de la Iglesia y de la familia humana. El dolor llevado con tanto amor y buen humor ha sido visto como una gran encíclica sin palabras del Papa. El que comenzó su pontificado exhortando a cada uno para abrir las puertas de su corazón a Cristo, terminó sus días manifestando su anhelo de Dios al decir “Dejadme ir a la casa del Padre». No extraña que estos personajes y otras pocas personas rezaran un «Te Deum» al expirar Juan Pablo II.