El bosque de los cuatro vientos

A comienzos del siglo XIX, el doctor Vallejo viaja de Valladolid a Galicia junto con su hija Marina para servir como médico en un poderoso monasterio de Ourense. Allí descubrirán unas costumbres muy particulares y vivirán la caída de la Iglesia y el fin del Antiguo Régimen. Marina, interesada en la medicina y la botánica pero sin permiso para estudiar, luchará contra las convenciones que su época le impone sobre el saber, el amor y la libertad, y se verá inmersa en una aventura que guardará un secreto de más de mil años.

En nuestros días, Jon Bécquer, un inusual antropólogo que trabaja localizando piezas históricas perdidas, investiga una leyenda. Nada más comenzar sus indagaciones, en la huerta del antiguo monasterio aparece el cadáver de un hombre vestido con un hábito benedictino propio del siglo XIX. Este hecho hará que Bécquer se interne en los bosques de Galicia buscando respuestas y descendiendo por los sorprendentes escalones del tiempo.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2020
416
978-84-233-5754-3

Colección Áncora y Delfín

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Novela de misterio e investigación, en la que se entremezclan antiguas leyendas y reliquias milagrosas enmarcadas en el maravilloso paisaje gallego. Desde el punto de vista narrativo, en el relato se alternan dos tramas distintas acaecidas en tiempos diferentes y llamadas a confluir en la resolución final del caso. En la primera trama, ambientada en la época actual, el protagonista es el investigador Jon Bécquer, profesor de Antropología y buscador de objetos valiosos antiguos desaparecidos, una especie de Indiana Jones español, célebre por sus últimos descubrimientos (un anillo de Oscar Wilde, una valiosa corona etíope, etc.). Atraído por la misteriosa leyenda de los nueve anillos de los obispos, que se guardaron durante siglos en el monasterio de Santo Estevo en Ribas de Sil (Ribeira Sacra), se traslada a Ourense para realizar arduas indagaciones que desembocan en el terrible asesinato de un joven inocente. Con la colaboración del sargento Xocas Taboada y de la guardia civil Inés Ramírez, encargados de resolver el crimen, el antropólogo Bécquer proseguirá su investigación por archivos catedralicios y civiles, monasterios y ruinas medievales, museos y bosques ancestrales buscando el origen y la verdad escondida tras la leyenda de los anillos.

En la segunda trama, la acción retrocede  hasta 1831  ambientada en el mismo lugar (el entorno del monasterio de Santo Estevo) para narrar la historia de Marina, una joven adelantada a su tiempo.  Hija del doctor Mateo Vallejo, hermano del abad del monasterio y médico de la comarca, está deseosa de aprender medicina, cirugía y todo tipo de remedios en la botica del monasterio. Allí conoce a Franquila, un aprendiz de origen humilde, con el que entabla una amistad prohibida por su posición social. Esta vuelta al pasado permite conocer con cierta profundidad los problemas creados por la desamortización eclesiástica a principios del siglo XIX, la situación política y monárquica, las costumbres de la época y sus convenciones sociales, y especialmente el misterio en torno a la leyenda de los nueve anillos.

La autora del relato  es María Oruña, escritora gallega nacida en Vigo, muy conocida por su trilogía de Puerto Escondido. En un capítulo final de “Curiosidades”, descubre algunos datos interesantes sobre esta novela como la existencia real de la leyenda, o la creación del personaje de Jon Bécquer que está inspirado en Arthur Brand, actualmente un conocido buscador de reliquias dentro del mundo del arte. Así pues, se trata de una obra entretenida e interesante donde se aúnan realidad y fantasía, ambientada en los  maravillosos parajes  de Galicia como el “bosque de los cuatro vientos”, que existe tal y como lo describe la autora. Así, es posible visitar el Alto de Santo Estevo, donde tiene lugar el encuentro de los cuatro vientos, el encuentro con la humildad: “¿Qué hombre o mujer podría dejar de sentir allí su verdadera esencia, que es la de la insignificancia? ¿No es cierto que, en realidad –y a pesar de todos nuestros artificios-, estamos siempre sujetos a la fuerza, el ímpetu y la rabia con la que decidan soplar todos los vientos del mundo?” (p. 190).