¿Ha enterrado la ciencia a Dios?

¿Por qué existe algo en vez de nada? Más en concreto, ¿por qué existe el universo? ¿De dónde vino y hacia dónde va, si es que se encamina a algún sitio? ¿Constituye la realidad última o hay un "más allá"? ¿Se puede preguntar por el significado de toda la realidad, o tenía razón Bertrand cuando dijo que «el universo está ahí y no hay más»?

Aunque la ciencia con todo su poder no puede lidiar con algunas de las preguntas fundamentales que hemos hecho, el universo contiene ciertas pistas sobre nuestra relación con él, pistas que son accesibles científicamente. La inteligibilidad racional del universo, por ejemplo, apunta a la existencia de una Mente responsable tanto del universo como de nuestras mentes.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2020
278
978-84-321-5212-2
Valoración CDL
3
Valoración Socios
4
Average: 4 (1 vote)
Interpretación
  • No Recomendable
  • 1
  • En blanco
  • 2
  • Recomendable
  • 3
  • Muy Recomendable
  • 4

1 valoraciones

Género: 
Tema(s): 

Comentarios

Imagen de Pablo de Bergia

¿Ha enterrado la ciencia a Dios? Es un ensayo muy interesante sobre el eterno dilema de si considerar a Dios como un ingrediente mas, sin que necesariamente sea esto excluyente, de la investigación científica siendo una simplicidad que coarta esta investigación, o ¿es precisamente la explicación de la existencia de Dios la que ha liberado al pensamiento y ha hecho progresar a la ciencia hasta limites insospechados tanto en lo cósmico como en lo biológico?.

¿ Es la ignorancia y posiblemente la pereza intelectual en el sentido de suponer diseño en la creación ( lo que implicaría un Diseñador) lo que cubre una laguna de conocimiento científico actual en vez de realizar un duro trabajo científico de investigación, cuando la ciencia progresa suficientemente para hacer desaparecer a Dios?, o se admite que los argumentos principales sobre la existencia de Dios se basan no en la ignorancia, sino en el conocimiento progresivo de la naturaleza ordenada del universo, su inteligibilidad matemática y la cada vez mayor evidencia de que para que exista la vida tiene que darse todo el orden cósmico y biológico del universo y lo que contiene, que vamos conociendo.

John C. Lennox, teista, lo argumenta de forma brillante y rigurosa con una enorme erudición como corresponde a su capacidad matemática y científica.

Aunque de lectura que exige concentración, muy recomendable.