Trascendencia

Vivimos muy pegados a la Tierra, muy pendientes de nuestros problemas de cada día e, incluso, con una excesiva preocupación por lo que nos puede ocurrir en el futuro. Pero quizá nos falta la visión de Dios, o sea, la verificación de que Dios nos ha creado, nos ha redimido y está siempre pendiente de nosotros. Nos falta, quizá, visión de eternidad. Por lo tanto, podemos perder el sentido de nuestra vida. Nacemos y vivimos para ganarnos el cielo, para ser muy felices en la compañía de Dios y de nuestros seres queridos. Teniendo en cuenta nuestro apegamiento a lo terreno, nos conviene volver de vez en cuando a lo más real: Dios está junto a nosotros. Nos trasciende, que no supone lejanía. Está en nosotros, desde la creación hasta el cielo. A veces las circunstancias externas, enfermedades, desastres naturales, fallecimiento de seres queridos, nos sitúan más cerca de Dios. Este libro pretende ser una ayuda para llegar a esas reflexiones necesarias sobre lo esencial de nuestra existencia.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2020
220
978-84-9061-987-2
Valoración CDL
4
Valoración Socios
3.666668
Average: 3.7 (6 votes)
Interpretación
  • No Recomendable
  • 1
  • En blanco
  • 2
  • Recomendable
  • 3
  • Muy Recomendable
  • 4

6 valoraciones

3
4
3
4
4
4
Género: 

Libros relacionados

Comentarios

Imagen de JOL

Considera el profesor Cabrero que falta hoy visión de eternidad que afecta al sentido de nuestra vida. De ahí la oferta de esta obra como una reflexión sobre lo esencial de la existencia. A lo largo de varios capítulos hace un resumen, resumido eso sí, de los fundamentos de la fe cristiana: la creación; el nacimiento y vida de Jesús; el destino sin determinismo y los últimos acontecimientos después de la muerte; finalmente, el camino de la Pascua definitiva. Acaba proponiendo una bibliografía citada y recomendable donde el lector puede encontrar valiosas sugerencias.

Imagen de Ran

Trascendencia nos habla del mundo espiritual, sobrenatural, de Dios que incide en la vida de todo hombre de modo palmario haciéndolo salir de la inmanencia personal y terrena que le hace llevar una vida chata, plana, sin horizonte ni meta.

El autor plantea con claridad meridiana cómo se entrelaza lo cotidiano, lo inmanente del hombre con la trascendencia de Dios. Comienza hablando de la creación, realidad fundamental para comprender al hombre: somos criaturas, y ésto marca nuestra relación con el creador al que debemos adoración: hace hincapié en que hemos sido creados de la nada por el amor de Dios y para El.

El hombre se rebela, quiere no depender de nada ni de nadie: quiere ser como Dios (este es el pecado original que marca la existencia humana), pecado fuente de infidelidades y ateísmos: si Dios no existe ¿quién es el hombre? Sin Dios el hombre es nada, no tiene una meta trascendente y su vida queda reducida a un sin sentido.

Con textos bíblicos, el autor nos introduce en el mundo trascendente del que no nos podemos hacer idea material porque es espiritual; la vida de Cristo es el empeño de Dios por unir lo trascendente a lo inmanente, elevándolo, dándole sentido y una meta, porque el hombre tiene un destino sobrenatural, trascendente que marca su peregrinar por la tierra. A este respecto es significativa la perspectiva de la muerte, en sentido positivo, como puerta de llegada a nuestro destino eterno, par dar sentido a la vida. La vida de Cristo es modelo y camino para el peregrinar humano: su muerte y resurrección señalan la esperanza cristiana.

El texto marca el camino a seguir para vivir con sentido nuestra vida, y señala unos medios para alcanzar la meta final: la Eucaristía, la oración, los sacramentos, la penitencia son hitos para el peregrinar humano.

El libro se lee con soltura, no es teórico sino bien fundamentado, que junto a los textos bíblicos convenientemente explicados señala muchos aspectos prácticos para la vida como verdaderos hombres, como cristianos, dando un sentido trascendente a la existencia humana.

Imagen de cattus

Excelente y muy recomendable libro, porque trata de lo más decisivo de la existencia: el fin, el por qué y el para qué vivimos, el asunto primordial, la gran cuestión que parece que muchos tratan de eludir. Con este punto de partida, que es el hilo conductor de todo el texto, el autor nos ofrece una buena síntesis de lo fudamental de la doctrina católica, y aporta argumentos e interesantes citas, para contrarrestar las tesis de ateos, agnósticos, e indiferentes. Un libro bien estructurado y con un enfoque muy alentador y positivo, porque de lo que trata es del Amor de Dios y del Amor a Dios y al prójimo y, con esta perspectiva, la muerte, el juicio, el premio o el castigo no tienen tintes oscuros, sino luminosos; y la libertad adquiere su significado profundo. Un libro para un público amplio, que vale la pena leer, requiere un cierto conocimiento de las Sagradas Escrituras y de la doctrina católica, pero se lee con agrado, porque está escrito con claridad. Luis Ramoneda   

Imagen de aita

Una magnífica visión de la necesidad de la trascendencia y de la realidad de la conexión con Dios que la permite. Leer artículo >>