En la costa californiana, a mediados del siglo XX, un escritor de cuarenta y pocos años atraviesa una crisis económica, creativa y matrimonial. Su hijo, justo el día en que cumple diez, se va a vivir con él, mientras la esposa y la hija seguirán residiendo a escasos kilómetros, en otro domicilio. El chico, Pete, muy despierto para su edad, ejerce de narrador en esta novela de origen autobiográfico de William Saroyan Tú es que estás loco, papá.
Las continuas preguntas de Pete sobre la vida, el fondo de la muerte, el amor y el tiempo que nos rodean, conversaciones, respuestas, un viaje, juegos y experiencias compartidas serán una ayuda y una forma nueva y sabia de entender a los demás.
La paternidad, la educación en la infancia sorprendida, la dicha de seguir vivo y creciendo, las reflexiones directas en torno al proceso de escribir y el desplegar el mundo se hilvanan en episodios graciosos y conmovedoramente humanos. Una prueba de que se puede percibir mejor el mundo, agrandándolo con la belleza y la alegría.
| Edición | Editorial | Páginas | ISBN | Observaciones |
|---|---|---|---|---|
| 2025 | S.A. EUNSA. EDICIONES UNIVERSIDAD DE NAVARRA |
211 |
978-84-313-4073-5 |
Edición en rústica, con traducción y notas de Joseluís González.
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Reseña de Ángel Amador en
Reseña de Ángel Amador en Aceprensa.
Este texto de Saroyan cargado
Este texto de Saroyan cargado de autobiografía es, sencillamente, delicioso. El libro se compone de sesenta y tres brevísimos capítulos que se pueden leer de manera independiente. La relación entre un padre y su hijo de diez años es el marco de una desprejuiciada observación de la realidad, a través de los ojos del niño (quizás el mayor acierto del libro) y los comentarios del padre. El resultado son jugosas y sugerentes reflexiones sobre todo tipo de temas. Para muestra, un botón:
-P: En todas las casas debería haber una mesa dedicada al arte. Habría que poner encima cosas, de una en una, para que todos los de esa casa las pudieran contemplar con especial atención y verlas.
-H: ¿Y tú qué pondrías en una mesa así?
-P:Una hoja. Una moneda. Un botón. Una piedra. Un trozo pequeño de periódico roto. Una manzana. Un huevo. Una piedrecilla. Una flor. Un insecto muerto. Un zapato.
-H: Todo el mundo ha visto esas cosas.
-P: Por supuesto, pero nadie las mira. Y el arte es precisamente eso. Mirar una cosa corriente como si nunca se hubiera visto antes (117-118).
La traducción del escritor y poeta Joseluís González es magnífica, y tenemos que agradecerle su empeño por poner a disposición del público hispanohablante esta joyita poco conocida del autor de La comedia humana.
Reseña de Juan G. Tizón en
Reseña de Juan G. Tizón en Nuestro Tiempo.
Pete, que tiene diez años, es
Pete, que tiene diez años, es el narrador. Sus padres se han separado, no se cuentan los motivos, su hermana se queda con la madre y él se va con su progenitor y cuenta en capítulos muy breves lo que van haciendo, en unos momentos de crisis también económica y profesional (el padre es escritor). Las relaciones son buenas, Pete es listo, hace preguntas de lo más variadas, sueña, admira a su padre, pero se da cuenta también de sus limitaciones, y ambos afrontan las dificultades con optimismo y ganas de vivir. El modo de narrar desde la perspectiva del hijo está muy logrado. Hay escenas divertidas y otras conmovedoras. La novela tiene un origen autobiográfico. Sorprenden las pocas referencias a la madre, salvo en un encuentro de todos en Navidad. Luis Ramoneda