La historia popular de Madrid y su infrahistoria están llenas de apariciones fantasmales, de duendes traviesos hurgando trastiendas o inquietando repososos nocturnos. A lo largo de los siglos han corrido de boca en boca casos de almas en pena, de sobras al más pintoresco estilo fantasmal, de insospechadas e inexplicables apariciones acompañadas de elementos sobrenaturales. Madrid tuvo, tiene también, sus casas encantadas.