En Amberwell, una casa familiar en Escocia en la que los Ayrton han vivido durante siglos, es tradición que cada generación añada un toque recreativo a la propiedad. En el período de entreguerras, los actuales dueños construyen en el jardín una fuente con una estatua de una sirena que ha diseñado la propia señora Ayrton y para cuya inauguración da una gran fiesta.