Calvo Serer y la revista Arbor



            La excelente monografía del Prof. Enésimo Díaz sobre
Rafael Calvo Serer y los proyectos culturales que este
desarrolló en los años cuarenta en España y en Europa, nos introduce en el
mundo cultural del primer franquismo y de los tímidos pasos para la
Restauración de la Monarquía en España al término de la guerra civil.


            Con documentación de Archivo, en gran parte inédita, el
autor va desgranando los avatares culturales de un período, que aparece lleno
de actividad de hombres y de proyectos alrededor del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas,
la Universidad Menéndez Pelayo, etc. (p.155
y ss).


            El catedrático de la Universidad de Valencia (1942) y
después de
la Universidad Central (1946): "no era el profesor universitario que se
dedicaba a dar las clases magistrales y publicar libros como fruto de una larga
y detenida investigación en archivos, sino un hombre interesado en dar vida a
un buen número de empresas culturales" (p.34, nota 2). Así lo demuestra este
trabajo:
la revista Arbor del Consejo, la Biblioteca del Pensamiento actual
de
la editorial Rialp, los contactos con intelectuales extranjeros,
etc.


            En sus proyectos culturales tenía unos objetivos claros y
nítidos, en aquél período: "En esta cosmovisión Calvo Serer
miraba más allá de la situación española y tenía como horizonte la renovación
de la cristiandad, es decir, la reconstrucción de una determinada tradición
cultural europea, que había sido marginada por las corrientes del pensamiento
herederas de la Reforma y de la Revolución francesa" (p.72).


            Calvo Serer era consciente de
la ingente tarea que deseaba acometer, y buscó rodearse de jóvenes
intelectuales a los que animaba a entrar en la investigación, a abrirse a los
autores extranjeros: "
La Nueva España debería ser dirigida por una minoría selecta de
intelectuales bien formados en la ortodoxia espiritual, cultural y política del
magisterio de Menéndez Pelayo" (p.269). La duda queda en el aire: ¿Realmente
formó un grupo en Arbor o simplemente eran amigos que
vibraban con ideales culturales comunes y en parte distintos?


            En cualquier caso, Calvo Serer
fue siempre fiel a D. Juan de Borbón desde 1943, cuando le conoció en Suiza.
Finalmente en 1953 entró a formar parte del Consejo Privado del Rey (p.411 y ss) y, desde ahí, comenzó a transformarse definitivamente su
andadura cultural en política. Dejó la dirección de
la revista Arbor (p. 485) y,  poco después, el 6.XII.
1953, publicó Écrits de Paris un artículo propugnando la
Monarquía como tercera fuerza. "Todo parece apuntar que el artículo desencadenó
un enfrentamiento dialéctico que terminó con la derrota del estratega del grupo
Arbor, al fracasar la puesta en escena de una posible
tercera fuerza nacional que pudiese sustituir a los democratacristianos y los
falangistas. La victoria de éstos últimos fue pírrica por el propio desgaste de
Falange y la desunión en el Ministerio de Educación" (p.572).


            Fue destituido de sus cargos en el Consejo Superior de
Investigaciones Científicas, y desde 1960 con la excedencia de su cátedra, se
dedicó a escribir y a viajar por Europa, para evolucionar su pensamiento, pero
eso es otro libro.


 


            José Carlos Martín de la
Hoz


 


Onésimo DÍAZ HERNÁNDEZ, Rafael Calvo Serer y el grupo Arbor, Publicaciones
de la Universitat de Valéncia, Valencia 2008 617 pp.