Villanueva

Moderador: Ángel Cabrero.

Centro Universitario Villanueva. Costa Brava 2, Madrid.

Cuarto martes de mes, a la hora del almuerzo. (28 de febrero 2017)

Febrero, 2017

Toda pasión apagada

Sackville-West, Vita

Lord Slane, baluarte del Imperio y gran estadista, ha muerto. Le sobreviven su viuda y seis hijos dispuestos a ocuparse de ella. Pero Lady Slane tiene otros planes: la sumisa esposa y complaciente madre quiere, al fin, vivir su propia vida. En una pequeña casa en Hampstead, decide cambiar el curso de su historia personal, recuperar sus sueños y descubrir la pasión que empeñó por las estrechas convenciones de un matrimonio victoriano.

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Plantea esta novela una situación que quizá no fuera muy común en las mujeres de su época, un cierto inconformismo ante lo que la vida va deparando, casi sin elección posible, a la mayoría de las jóvenes, en la sociedad europea de esos momentos. De hecho, la protagonista prácticamente no tiene nombre propio, es Lady Slane para todos, y conocemos su nombre de pila casi de casualidad. De alguna manera ella se rebela contra esta situación, si bien esto puede llegar a suceder al quedarse viuda, a los 88 años. No deja que sus hijos la organicen la vida, Lady Slane quiere vivir de otra forma. Han sido muchos años de ser la esposa de un aristócrata importante y ella no quiere eso. Así surge esta historia amable, irónica, que va desvelando el fondo de las personas que se acercan a ella, amigos nuevos que conoce, los hijos que no la comprenden.

Muy bien escrita, presenta una problemática propia de una época, que hace pensar y puede dar para hablar.

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La autora, con una magnífica prosa llena de lirismo en algunos pasajes, donde nos lleva a través de un relato de gran riqueza literaria a conocer la verdadera vida que la protagonista no ha podido vivir en contra de su voluntad.

Es en la segunda parte de las tres que tiene el libro,  relata los proyectos truncados, los  deseos y anhelos sin realizar de toda su vida.

 Magnífica novela de 1931, vuelta a reeditar en 2016,  cuyo principal personaje es una mujer que, durante setenta años, ha vivido la vida que le marcaban los demás, casi siempre su marido, con todo un mundo de protocolo y actividades sociales donde cumple admirablemente el papel que le corresponde. Es agradable, serena, cariñosa  y dedica su tiempo libre a sus seis hijos con los que juega y ríe. Es la apariencia de una mujer que reúne todo para ser feliz, pero no lo es. Todo lo hace en función de lo que marcan los demás. Es en esta parte  donde muestra magníficamente su maestría manejando una maravillosa prosa  repleta de  preciosas, aunque a veces, muy largas descripciones, plagadas de comparaciones y símiles y otras figuras literarias.

En la tercera parte,  donde se muestra el desenlace, es donde la acción adquiere gran dinamismo por la diversidad de situaciones que se producen y que pueden ser desconcertantes para el lector como lo son para todos los que rodean a la protagonista.

La autora nos muestra la verdadera personalidad de la anciana de ochenta y ocho años y donde el lector llega a conocer en profundidad al personaje a través de los recuerdos y de su gran secreto escondido.

Los personajes secundarios están muy bien definidos en el caso de los ancianos y trazados con pinceladas el resto..

La autora fue contemporánea y amiga  de Virginia Wollf, quien la leyó con gran entusiasmo.

Es una obra que gustará mucho a los buenos lectores.

Para mí, más que una novela, es un relato magistral.

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Como bien dice la sinopsis, Lady Slane, de 88 años, sorprende a sus hijos tras la muerte de su famoso marido, retirándose a una casa de Hampstead con su vieja criada francesa, y comunicando que no quiere ver a nadie que tenga menos de 40 años. Allí, la vida de Lady Slane transcurre plácidamente, con sus recuerdos y sus tres nuevos amigos. Pero durante ese tiempo, percibe que amó intensamente a su marido. Esto es lo único bueno que yo veo en ese retiro: me parece que en el fondo hay una exaltación al egoismo, ya sea en la ancianidad o en la juventud. A mí me ha dejado un sabor agridulce.