Me sorprendió, leyendo un libro de Edith Stein, la experiencia que tuvo con ocasión de un viaje por Alemania. Algo que contaba, después de años, como algo que le había llamado mucho la atención: En una visita a la catedral de Frankfurt tuvo una vivencia que le impresionó profundamente: "Entramos en la catedral unos minutos y, mientras estábamos allí en respetuoso silencio, entró una mujer con la cesta de la compra y se arrodilló en un banco para orar brevemente. Para mí era algo totalmente nuevo. A las sinagogas y a los templos protestantes que yo había visitado sólo se iba para los actos de culto. Pero aquí alguien acudía en medio de las ocupaciones diarias a una iglesia vacía, como para una conversación familiar. Eso no lo he podido olvidar nunca".