Antes de la aparición de la escritura, la transmisión de ideas, de historias, leyendas, etc., era oral. Esto requería buena memoria y estimuló la búsqueda de recursos retóricos para facilitar la fijación de lo que se decía (rimas, aliteraciones, etc.). En esto, la música, el canto, también tuvo su papel destacado. Además, la transmisión oral perduró después de la consolidación de la escritura, ya que el analfabetismo estaba muy extendido. Incluso el teatro, hasta tiempos bastante recientes, se escribía sobre todo en verso. El del Siglo de Oro español, tan rico y popular, apasionaba incluso a personas analfabetas, pero acostumbradas a la transmisión oral.