“Los inocentes” de Ioana Pârvulescu, es una historia de niños rumanos de mediados del siglo pasado. O sea, chavales que vivieron bajo el dominio comunista, lo cual apenas se nota en la historia, porque viven en un pueblo, con los modos de diversión y con los mismos juegos que teníamos en España en esas épocas. Eran niños felices porque, aunque dominaba teóricamente el comunismo, ellos seguían siendo cristianos, y en la familia había un empeño en la buena educación, aunque de modos casi imperceptibles.