El papel de la mujer en el Islam



            En la obra del prof. Waines acerca del Islam se presenta
con especial lucidez el problema del tratamiento de la mujer y de su papel en
la sociedad. En este punto la diferencia entre el mundo
occidental y muchos países islámicos parece insalvable.


            En primer lugar hay una cuestión de fondo antropológica.
Se trata de la posición del hombre: los más radicales invocan el Corán que en
la Sura 4:34 afirma lo siguiente: "los
hombres están por encima de las mujeres, porque Allah ha favorecido a unos
respecto de otros, y porque ellos gastan sus riquezas a favor de ellas para su
mantenimiento. Por tanto, las mujeres piadosas son obedientes, reservadas en
ausencia (de sus maridos) en lo que Allah mandó fuese reservado
" (p.291).


            Por otra parte el desarrollo de la sociedad y los medios
de comunicación han ido avanzando inexorablemente. Actualmente en muchos países
islámicos ya se admite a la mujer a la educación, al voto y al trabajo. Pero no
se han desarrollado los aspectos antropológicos que también se contienen en el
Corán acerca de la igualdad del hombre y de la mujer, sino que, en muchos
casos, se han subrayado los aspectos propios de la sociedad del siglo VII,
cuando las propuestas del Islam favorecieron a la mujer de la época.


            De hecho en muchos países las mujeres no pueden ejercer
ni como dirigente político, ni como juez. El argumento utilizado es el
siguiente, que con ser verdadero es incompleto: "la liberación de la mujer no significa convertirse en un hombre, sino
ser ella misma y cumplir con el destino que Allah le ha trazado
" (p.304).


            Por otra parte, en el mundo occidental se ha producido un
exceso de feminismo y de igualdad que no ha tenido en cuenta la necesidad de
desarrollar la personalidad femenina con todas sus virtualidades. De hecho: "En opinión de la feminista musulmana, la
feminista laica ha traicionado su cultura y su religión y se ha vendido a un
occidente que es una cultura ajena; la mujer laica representa una amenaza para
la estabilidad del orden tradicional de la familia
" (p.304).


            Actualmente muchas mujeres de los países islámicos
permanecen en una situación de continuidad de siglos, como en otras muchas
facetas de la vida social. Además quienes ven en los males de la sociedad un
castigo divino derivado del alejamiento de la letra de la ley islámica volverán
a la letra de la ley: "la feminista
musulmana de ideología radical acepta las normas patriarcales como normas
auténticamente religiosas, dado el sentido de honor y seguridad que se deriva
de su función en
la
familia. Ve
su subordinación inicial al control del padre o
de un hermano como un beneficio a largo plazo y este sentimiento lo comparte
con la mayoría de las mujeres de su sociedad
" (p.304).


            Es claro que un gran número de mujeres permanecen en el Islam
con la seguridad de la revelación recibida, contentas de expresar con sus vidas
la fortaleza de la familia, el crecimiento del pueblo de Alá. Por otra parte ha
sido la mujer la gran transmisora de la religión en el hogar, donde los hijos
permanecen junto a ella hasta la mayoría de edad y las hijas hasta abandonar el
hogar para un matrimonio.


 


            José Carlos Martín de la
Hoz


 


D. WAINES, El Islam,
ed. Cambridge, Barcelona 2002