Compañeras de viaje

Quince retratos sobre sociología y psicología de la mujer entre 1968 y nuestros días.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2010
217
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2
Valoración Socios
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Hay autores que no tienen la habilidad de atraer la curiosidad del lector o quizá ni siquiera lo pretenden. Es el caso de Soledad Puértolas en "Compañeras de viaje". El libro es una colección de fragmentos sobre vidas de mujeres, aunque en el fondo siempre sea la misma y la identifiquemos con la propia autora. Ello nos lleva a preguntarnos cómo encuadrar a la autora y el género literario que cultiva. No son cuentos, porque la imaginación no juega ningún papel en ellos y no tienen moraleja o enseñanza aparente. Son relatos, pero en realidad casi cualquier obra literaria puede calificarse como relato. Guardan un parecido con las llamadas "novelas románticas" en cuanto que la relación entre mujer y hombre juega en ambas un papel importante, pero la autora no profundiza en las emociones, imprescindibles en ese tipo de novelas, sino que prevalecen la observación y la reflexión. Por eso las voy a calificar como "retratos". Sociología y psicología sobre la mujer: La mujer intentando emanciparse, la inocencia de la mujer, la soledad, la mujer como víctima o haciendo balance de su vida. Lo más importante en las protagonistas de Puértolas es el interior, no los hechos ni siquiera el entorno en el que estos se producen. Sus retratos son políticamente incorrectos desde el punto de vista de la ideología de género. Puértolas no oculta que es mujer y que no tiene otro modelo dentro de sí. A su cabeza vuelven las imágenes de su madre, de sus tías e incluso de aquella tía abuela religiosa que fue misionera en China. La autora utiliza las sensaciones, sentimientos y situaciones en los que se ve envuelta una mujer, habitualmente en segundo plano y sin tratar de abandonarlo. El hombre no comprende, es protector y en ocasiones engaña; aunque la mujer también. La autora pertenece a la generación que estaba en la Universidad en 1968. Una generación politizada, sin mucho dinero; cuya máxima ilusión era salir al extranjero y que en sus relaciones con los hombres no se iba a la cama a las primeras de cambio; una generación que no cree en Dios o que lo guarda en su rincón más íntimo. La cuestión recurrente está en las relaciones entre la mujer y el hombre, especialmente entre los esposos, y el telón de fondo está hecho de vacío y de desengaño. Desde mi punto de vista los retratos más hermosos son el primero: "Música", y otro que posiblemente es perfecto: "Espejos". "Comida coreana" tiene un contexto más moderno aunque las diferencias de género siguen jugando el mismo papel: La esposa se va de compras mientras el marido asiste a sus reuniones de negocios y luego él se indigna por las pocas atenciones que la empresa ha tenido con ella y el "riesgo" que ha corrido comiendo en un restaurante para obreros. En "Regatas" la autora dibuja definitivamente a la mujer como compañera. Pienso que sería interesante escuchar estos mismos retratos directamente de la boca de Soledad Puértolas, pero probablemente nunca me los contaría porque no soy mujer, y si tratara de contármelos yo no la escucharía porque soy hombre. Diferencias de género.