El fuego verde

Aunque ha nacido en una aldea montañesa, Luned es una criatura del bosque, una niña tierna, terca e indómita que solo quiere correr tras los ciervos y trepar a los árboles. Luned no sabe si existe un lugar para ella, hasta que un cuentero le descubre su verdadera vocación. Pero en el camino hacia el futuro, Luned ha de sobreponerse al mundo real y al de las leyendas, ambos llenos de belleza y de crueldad.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2016
168
978846757777

Colección Gran Angular

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Novela de formación en la que se mezclan la realidad y la fantasía, con el trasfondo de un mundo mágico de elfos, hadas y duendes. Ambientada en la Edad Media en torno al siglo XII, la trama se desarrolla en Brocelandia y sus alrededores. Brocelandia es un bosque anclado en un pasado legendario de la Bretaña celta, el país de los árboles que son la entrada secreta al mundo fantástico de los elfos. Desde tiempo inmemorial, este bosque misterioso (enigmático y prohibido para los humanos) está relacionado con la leyenda del rey Arturo y el mago Merlín; incluso cuenta la leyenda que en este sombrío bosque los caballeros de la mesa redonda empezaron a buscar el Santo Grial.

Narrada en tercera omnisciente, sus protagonistas son la joven Luned y el cuentero Demne, que va a ser su guía en el proceso de formación. Luned, de quince años, algo rebelde y salvaje, se ha criado en una aldea perdida, sin nombre, en lo más profundo del corazón del bosque. Desde que nació no teme a la oscuridad ni al bosque, es bondadosa y caritativa con los árboles, con los animales, con los desvalidos; pero no sabe cuál puede ser su camino. Su nombre, en la leyenda artúrica, corresponde a la hermosa compañera de la Dama de la Fuente; la amiga del león, la sabia, a quien el caballero Uwain le debe la vida.

En cuanto a Demne, es el cuentero que viaja para llevar el don de la palabra a las aldeas más recónditas. Los cuenteros conocen las leyendas de los elfos y de los hombres, de sus reyes y príncipes, y de las historias de sus hazañas, míticas y maravillosas. Algunos también dominan la escritura, el trazo, las runas, y finalmente la lectura que permite transmitir el conocimiento que pervive en los libros. Cuando Demne llega a la aldea de Luned, comienza el proceso de formación de esta.

A lo largo de la trama, se plantea el viaje iniciático de la protagonista por diferentes lugares, primero en el mundo de los hombres y luego en el mundo de los elfos. En la ciudad de Corberic, descubrirá un mundo hostil y cruel, “la podredumbre de la ciudad”, pero también una felicidad profunda en los libros: “Hacía uso de un lenguaje nuevo, recién aprendido. Cada palabra era como un fruto, la culminación de un árbol de ideas; que cuando aprendía la palabra y comprendía su origen, la palabra la iluminaba con el relámpago de la revelación” (p. 97). Por último, hechizada por el elfo Aliso, travieso y caprichoso, entra en el reino mágico de las hadas. Allí comienza a olvidar sus mejores recuerdos de la niñez y descubre que en ese mundo también hay dolor, engaños, falsas apariencias y muchos peligros. Tanto por los temas tratados como por la riqueza literaria del lenguaje, es una lectura interesante para todo tipo de lectores.