La diferencia prohibida

Vivimos en la estela de las aspiraciones fusionales de mayo del 68. Rechazo de la función del padre, el padre despedido y la madre en solitario, la insuficiencia de la relación educativa, porque ya no hay niño, interioridad en crisis y sus consecuencias, el sexo fragmentado y el ofreciemiento de elementos para pensar las cuestiones sexuales, los retos de la homosexualidad, las raices de la violencia con sus aspectos psicológicos, la inseguridad, el estrés y el odio.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2008
336

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Vivimos en la estela de las aspiraciones fusionales del 68, nos dice Anatrella. Hay quien está empeñado en que todos seamos iguales: los niños los hacemos mayores, los adultos adolescentes y en ocasiones niños. A los adolescentes se les anima a que jueguen a ser mayores. Es necesario reconocer las “diferencias”, aceptarlas: diferencias de sexo, de generaciones de funciones y roles en la familia y en la sociedad, diferencias de amar, de modelos de familia, de opciones de vida, de pensamiento. Actualmente el padre ha desaparecido de la familia y de la educación, y el niño y la niña, no se encuentran ni se desarrollan como deben crecer y desarrollarse. El padre debe ser padre y no madre, y la madre debe ser madre y no padre y madre. Las diferencias nos hacen percibir los límites para no crearnos innecesarios conflictos psíquicos. Este es un libro especial que exige un cierto nivel cultural. Algunas partes referidas a las tendencias parciales del instinto sexual, analizadas desde el psicoanálisis de Freud, se pueden pasar por encima. Sugerente para educar, y formar formadores de familias sin dejarse embaucar por los imperativos “políticamente correctos”. Para entender mejor lo masculino y femenino, y explicar qué está pasando en el hombre, en la sociedad y en las leyes que van contra la “diferencia prohibida”. Para hacer llegar con argumentos de un experto, porqué el hombre y la mujer se deben unir para formar una familia y establecer las básicas relaciones parentales, mientras que otras uniones u opciones cuasi familiares no son adecuadas para los hijos.