La sombra del ciprés es alargada

Pedro, protagonista de La sombra del ciprés es alargada, es huérfano desde su niñez. A instancias de su tío y tutor viene a parar para su educación al hogar sombrío de don Mateo Lemes, en la austera y recoleta ciudad de Ávila. Preceptor esforzado pero pésimo pedagogo, don Mateo educará al muchacho en la creencia de que para ser feliz, o al menos para no ser desgraciado, hay que evitar toda relación con el mundo, toda emoción o todo afecto. Sólo la vitalidad y juventud del protagonista podrán, años después, ayudarle a superar el pesimismo inculcado. Sin embargo, los acontecimientos parecen obligarle a recordar lo aprendido... Delibes, con un impecable estilo que asombra aún más por cuanto se trata de su primera novela, consigue una espléndida obra donde la muerte, que rodea y golpea constantemente al protagonista, es vencida, finalmente, por la esperanza.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
1948
0

Primera edición

1999
352
9788423343980
Valoración CDL
4
Valoración Socios
3.5
Average: 3.5 (10 votes)
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Género: 

Comentarios

Imagen de mgarregui

Un niño huérfano, con un tutor frío, llevado a vivir en medio de una familia triste cuyo cabeza es su profesor, con una separación desgarradora de su mejor amigo y alido de juegos, con una vida mediocre que aspira simplemente a no sufrir más... y cuando parece que consigue ser feliz... no voy a contar el final. Si este libro fuera inglés lo habría escrito Dickens, y si fuera español pero de otro autor, sería de Galdós. Está escrito con mucha soltura y es muy ameno de leer, y fácil. Contiene una explicación muy buena de la contradicción Dios-sufrimiento, sin llegar a ser un "clase de catecismo". A mí me ha parecido muy bueno, y lo recomendaría vivamente, siempre y cuando mis amistades no estén pasando un momento gris en su vida.

Imagen de Artemi

Aunque como dice el propio autor a esta novela le sobra toda la segunda parte (quitémosla), aunque su lenguaje, en boca del novelista, es demasiado barroco (a la vuelta de los años la prosa de Delibes será sencilla, clara, castellana), aunque se nota que es una novela de juventud, primeriza (o quizás por eso) contiene una fuerte dosis de poesía. Uno recuerda con temblor el frío de Cuatro Postes, las lágrimas vertidas por todos, los juegos, el dolor... Buena novela iniciática, a pesar de todo. Y entre el primer Delibes y el último me quedo con el de esta novela.