Rastros de tinta

Intriga en la que un aprendiz de doce años que trabaja en una imprenta se ve envuelto en una trama de robos, secuestros y enigmas, presidiarios y criminales, relacionados con un barco procedente de Calcuta.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2005
320
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Imagen de Niceto

Mog es un pequeño huérfano que se gana la vida como aprendiz en la imprenta de Cramplock.
Por sus manos pasan los carteles de se busca de todos los delincuentes de los barrios bajos de Londres. Su naturaleza curiosa le llevará a meterse en líos. Ya no serán aquellas caras que salen de la imprenta en los grandes carteles que tiene que apilar con cuidado los que perturben sus sueños, sino los delincuentes de carne y hueso. Se verá mezclado en los sucios asuntos del hampa como el tráfico de droga, secuestros, robos y hasta asesinatos.
En sus correrías por las tabernas de los suburbios del puerto de Londres conocerá a Nick, el hijo del violento contramaestre. De esta amistad le vendrá una ayuda imprescindible para desentrañar el difícil enigma que se complica cuanto más investiga pero, también, le acarreará grandes peligros.
¿Qué pretende el Hombre de Calcuta con aquella serpiente? ¿Será él quien ha robado el camello que buscan todos los delincuentes de Londres?
Es un libro que engancha desde el principio. Está muy bien contado. Quizás es excesivamente turbio el ambiente para ser una lectura juvenil pero aunque a veces se insinúa nunca llega a ser de mal gusto.