Venganza en Sevilla

Sevilla 1607. Catalina Solís –la protagonista de Tierra firme—llevará a cabo su gran venganza en una de las ciudades más ricas e importantes del mundo, la Sevilla del siglo XVII. Catalina cumplirá así el juramento hecho a su padre adoptivo de hacer justicia a sus asesinos, los Curvo, dueños de una fortuna sin igual amasada con la plata robada en las Américas.
Su doble identidad –como Catalina y como Martín Ojo de Plata—y un enorme ingenio le hacen diseñar una venganza múltiple con distintas estrategias que combinan el engaño, la seducción, la fuerza, la sorpresa, el duelo, la medicina y el juego, sobre un profundo conocimiento de las costumbres de aquella sociedad.
En su arriesgada aventura plagada de peligros y emociones, a Catalina la acompañan algunos amigos de Tierra firme y sus nuevos cómplices, unos pícaros supervivientes, dispuestos a dar su vida una y otra vez por personaje tan legendario y de vida tan extraordinaria.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2010
300
Valoración CDL
3
Valoración Socios
2.5
Average: 2.5 (4 votes)
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Imagen de Porto

Una nueva novela puramente comercial y en busca de ventas. El ritmo aunque pueda parecer trepidante es absolutamente predecible lo que hace que pierda interés parea los amigos de la novela de intriga.
Si no fuera nada más que una novela de aventuras, aquí se acabaría todo y concluiría diciendo que es una mala novela, pero además tiene otros elementos que todavía la hacen menos aconsejable y es la referencia a la religión en un tono despectivo y anticatólico.

Imagen de JOL

Una novela trepidante como se llevan ahora, para pasar el rato. Comienza con fuerza pero decae después para tomar el pulso al final, cuando se cumple la venganza de Catalina Solís o Martín Nevares pues son el mismo pesonaje. Una mujer, con ese nombre, que principalmente actúa como un varón belicoso. Asunto muy en línea con lo que ahora se lleva.

Es la historia de su venganza sobre la familia poderosa de los Curvo, traficantes afincados en Sevilla, como honrados y buenos y religiosos, pero son todo lo contrario.
La trama resulta inverosímil en los detalles, aunque se pueda admitir en su conjunto. Ocurren demasiadas casualidades para que le salga bien la faena a la tal Catalina o Martín, que tanto da. Inmoral en su planteamiento de venganza. Una historia de buenos y malos, confundiendo además qué es ser bueno (mancebía y trata de negras) y malo (la nobleza y la religión).

Se agradece que no incluya escenas de sexo explícito, tan presentes en las novelas de éxito. Otra cosa es su misión de los eclesiásticos y de la religión, que no queda bien parada, aunque tampoco cargue las tintas. El lenguaje se acomoda a la época y los escenarios sevillanos también. Pero no así la mentalidad ni la psicología de ese tiempo, el siglo XVII. Por tanto una novela más para pasar el rato, aunque cuidando de sacudirse luego el polvo de las fobias y filias de lo políticamente correcto hoy: el faminismo, el anticleiralismo, la amoralidad, la ambición, el descreimiento.

Imagen de aita

La novela tiene ritmo e intensidad. Es una pena que esté tan marcadamente descrita la venganza; tan amoral como cruel; en ese sentido rompe una de las condiciones de la novela histórica: resulta poco creible, por la ausencia de fe y de religiosidad en esa época. Matilde Asensi usa, de nuevo, el artilugio literario del protagonista que cambia de sexo; mujer unas veces, hombre, otras; lo que parece un canto a la ideología de género, pero que resulta tan falso como la venganza que describe.