La filocalia de la oración de Jesús

 

El término griego filocalia significa amor a la belleza, pero también florilegio, antología, etc. En el caso que nos ocupa, se trata de la belleza de Dios y la antología que ahora presentamos,  reúne textos sobre la oración del corazón, recopilados en la Iglesia Oriental.

El conjunto denominado filocalia de la oración de Jesús, fue elaborado y publicado en ruso en el siglo XVIII por un monje griego Nicolás el Hagiorita, y reúne textos sobre la oración de los Padres de la Iglesia y de los grandes místicos del Oriente: Macario el grande, Evagrio Póntico, Diádoco, Isaac de Nínive, Juan Clímaco, Máximo el confesor, etc. La obra se extendió en Rusia y de ahí pasó a Europa en el siglo XX. En esta ocasión se trata de un resumen de ese florilegio traducido al castellano.

La oración de Jesús, tal y como es tratada en esta antología, se convirtió en una corriente de espiritualidad oriental que consiste en una incesante invocación del nombre de Jesús mediante textos tomados del Nuevo Testamento o con la invocación directa del corazón al Salvador: "No os inquietéis por el número de oraciones a recitar. Que vuestra sola preocupación sea que la oración brote de vuestro corazón, viviente como una fuente de agua viva" (Teófano),

De la oración se pasa a la contemplación de Dios y de su obra en los cristianos, como expresa este texto de la antigüedad: "Cuando salían de la divina liturgia, todos los hombres y todas las mujeres de nuestra aldea erran como teóforos, es decir, portadores de Dios. Habían comulgado y en sus venas corría la sangre de Dios. Eran hijos de Dios y deificados. Ciertamente, tales gentes son campesinos rudos, miserables y pobres. Ellos saben que lo son…y, saliendo de la Iglesia, llevaban a Dios con ellos. Y marchaban con precaución. Como se marcha cuando se transporta algo inestimable. Y ellos eran así teóforos, portadores de Dios. Cuando se lleva una lámpara o un cirio, se tiene el rostro iluminado por la llama; cuando se lleva en sí a Dios, que es la luz de las luces, se está iluminado desde adentro, de tal manera que toda la carne y todo el cuerpo son transfigurados, embellecidos…No he visto jamás piel ni carne más bellas que las del rostro de los teóforos, de las gentes que llevaban en ellos la deslumbrante luz de Dios. Su carne era deificada, sin peso ni volumen, transfigurada por la luz del Espíritu divino" (20).

También es de gran belleza este otro: "Desde el bautismo, el nombre de Jesús hace latir y vivir en nosotros un corazón nuevo. Ya no es más el corazón de piedra, se trata de un corazón de carne que, en adelante, sólo quiere a Jesús" (21). Como Juan que se mantuvo cerca del corazón del Maestro y entró en su intimidad (23).

Como se explica en el final de la introducción "La Filocalia es el libro de la plegaria, entendiendo por ello la oración de Jesús o del corazón. No en vano, sus compiladores soñaban con llevarla en triunfo, escoltada por la tradición. Por otra parte, si la Filocalia franqueó el terreno limitado de la erudición para convertirse e eco de una poderosa experiencia religiosa, lo debe también a esta oración" (31).

En suma, una antología que vale la pena leer y valorar en el conjunto de la tradición cristiana sobre la oración.

 

José Carlos Martín de la Hoz

La Filocalia de la oración de Jesús, ed. Sígueme, Salamanca 2013, 206 pp.