Amos es un ratón diminuto, Boris una gigantesca ballena. ¿Qué pueden tener en común dos animalillos tan diferentes? Muy fácil: su amor por el océano. Amos adora su olor, su inmensidad, Boris la vida que habita en sus profundidades. Y será el océano quien insista en unir una y otra vez a nuestros dos protagonistas en una peculiar y bellísima amistad, infinita como el horizonte e imparable como las mareas, a lo largo de los años y pese a que pertenecen a mundos diferentes.
Un nuevo título de la exitosa colección grandes álbumes, que recupera los mejores autores de la literatura infantil. Una gran historia de amistad y lealtad entre una ballena y un ratoncito, llena de ternura.
| Edición | Editorial | Páginas | ISBN | Observaciones |
|---|---|---|---|---|
| 2024 | Blackie Books |
40 |
978-8410025882 |
Ilustraciones del autor Traducción de Jorge de Cascante |
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Álbum ilustrado sobre la
Álbum ilustrado sobre la amistad y la generosidad. Siguiendo las características de las fábulas de animales, el protagonista es un ratoncito llamado Amos, que construye su propio barco para viajar por los mares en busca de nuevas aventuras. Pero una noche, en mitad del océano y maravillado por las estrellas del cielo, sin darse cuenta, rueda por la cubierta del pequeño barco y cae al mar. A mil kilómetros de la costa, se ve desfallecido y sin salvación, pero una gran ballena, llamada Boris, decide ayudarlo y acompañarlo hasta su casa. De este encuentro, surge una gran amistad que perdurará con el paso de los años.
Tanto los textos como las ilustraciones son obra de William Steig (Nueva York, 1907 – Boston, 2003), célebre autor e ilustrador de literatura infantil, muy conocido por su obra Shrek, que inspiró la película de DreamWorks estrenada en 2001. Además, se consideran ya clásicos de la literatura infantil algunos de sus libros como Silvestre y la piedrecita mágica, Doctor de Soto y La isla de Abel. En esta ocasión, presenta un preciso álbum ilustrado, publicado por primera vez en 1971. En él destacan los elementos característicos de sus obras como los excelentes diálogos y las magníficas descripciones de personajes y situaciones, escritas con una prosa elegante y un gran sentido del humor. Aunque los protagonistas se enfrentan a calamidades y situaciones adversas, nunca pierden la esperanza y salen fortalecidos de todas las pruebas, creando entre ellos una fuerte amistad. Quizá pensemos que solo la enorme ballena puede ayudar a Amos porque es pequeño y ella grande, pero el tiempo demuestra que en la vida “más vale maña que fuerza” y hasta los más pequeños pueden ayudar y ser imprescindibles. Así pues, por todos sus valores, se trata de una obra muy recomendable para lectores de todas las edades, y para leer y comentar en familia. Ana María Díaz Barranco