El profesor e investigador de historia contemporánea de la Universidad de Navarra, Onésimo Díaz (Pamplona, 1966) ha editado un excelente ensayo de carácter histórico acerca de los grandes temas acaecidos en el mundo desde 1878 hasta la actualidad y la intervención de la Iglesia en cada uno de ellos.
La sintética exposición está realizada con sobriedad, elegancia, buena documentación y también con aportaciones no solo historiográficas precisas, sino también de otras ciencias como la literatura o el cine que le dan viveza a la expresión del escritor y suscita interés en el lector.
Como es lógico, no todas las opiniones expresadas por el autor en este trabajo, serán del gusto de todos los lectores, pero, al menos, están apoyadas en documentos y autores clásicos, por ejemplo, su opinión sobre el régimen de Franco o más cercano todavía, la visión negativa de la Iglesia en la primera parte del libro como si toda su labor hubiera consistido en oponerse al liberalismo capitalista, el nacional socialismo y al comunismo.
Efectivamente, ya en la segunda parte del libro, nuestro autor destacará la oferta de diálogo entre la Iglesia y la comunidad civil que establecerá la Curia Romana en el Concilio Vaticano II, a través del acuerdo de la dignidad de la persona humana sobre el que partía (112).
Otro asunto delicado pero muy certeramente expuesto es el cambio de modelo de relación de la Iglesia con los Estados modernos. El paso del modelo confesional sustentado por el Syllabus a la separación de Iglesia y Estado según el modelo francés completados con los acuerdos que sean necesarios en cada etapa de la historia y según las circunstancias nacionales y, en occidente en el marco de la Unión Europea (136).
Asimismo, me ha parecido de un gran interés y finura las páginas dedicadas a la relación entre Iglesia y trabajo, tema de nuestro tiempo, que todavía necesitará ser más ahondado, sobre todo en la expresión pronunciada por san Josemaría, en el campus de la Universidad de Navarra en 1967: “es lícito, por tanto, hablar de un materialismo cristiano que se opone audazmente a los materialismos cerrados al espíritu” (156).
Finalmente, recordará nuestro autor la constante llamada de todos los Romanos Pontífices de este período a la paz en el mundo, como se puede observar no solo en los discursos de primero de año, jornada de la Iglesia por la paz, sino por los trabajos de los nuncios del mundo entero y las llamadas del Santo Padre a construir una paz duradera en cada una de las crisis que se producen. También son importantes los discursos pronunciados por los Romanos Pontífices en la Asamblea de Naciones Unidas: un clamor por la paz (200).
José Carlos Martín de la Hoz
Onésimo Díaz, De León XIII a León XIV. Qué ha hecho la Iglesia por el mundo desde 1978 hasta la actualidad, Sekotia, Córdoba 2026, 229 pp.