El pensamiento religioso de John Locke

 

Un trabajo muy interesante el elaborado por Leopoldo José Prieto López, de la Universidad eclesiástica de san Dámaso, acerca del pensamiento de John Locke (132 pp) y, después la edición crítica, de varios textos acerca de La razonabilidad del cristianismo del propio pensador inglés (235 pp).

En realidad, la cuestión queda claramente definida en las primeras páginas de la introducción, cuando con palabras del propio Locke queda manifiesto que pertenece a la Iglesia calvinista de Inglaterra (XII), pero, a su vez, no comulga con el principal de sus dogmas que es “la negación del valor de las obras para salvarse”, puesto que para Locke es fundamental seguir la Sagrada Escritura siempre y completa (“sola Scriptura”), no como Lutero, y por tanto lee la epístola de Santiago donde se afirma que “la fe sin obras está muerta” (Sant 2, 17) (XXII).

Enseguida nos recordará que, para Locke, contra el calvinismo radical, lo importante para salvarse no está en la predestinación, sino el amor de Dios manifestado con obras de libertad.

Por tanto, no aparecerá ni como deísta, ni como fideista, sino que se tratará de un calvinista que ha traspasado la fe recibida de Calvino por la ilustración, para hacerla razonable, como afirma el título escogido de esta edición (LV).

En cualquier caso, Locke distinguirá lo que denomina verdades fundamentales y otras que considera no fundamentales, de modo que podrá escoger del protestantismo “la sola Scriptura” y desechar del catolicismo, tanto la Tradición apostólica como el Magisterio de la Iglesia, sencillamente porque para él “la fe es un acto de confianza del hombre subjetivo” (LI).

En definitiva, para Locke, todo se resumiría en que Jesucristo es el Mesías prometido en el Antiguo Testamento y ha cumplido todas las profecías de los profetas y su credo aparece en el Nuevo Testamento de modo razonable (LV).

Otro aspecto fundamental para su modo de entender la moral subjetiva es la radicalidad de la libertad como expresa en su tratado “Confessio remonstrantium” redactado en el 1610 (LXV).

Asimismo, Locke no dejará de subrayar que el mandamiento nuevo es el de la caridad no el de la tolerancia, por tanto, la caridad ha de ser generosa y unida a la mansedumbre para que sea eficaz (LXVII).

Finalmente, debemos recordar la importancia que Locke atribuye a los Padres de la Iglesia cuando lee en ellos llamadas a extender la fe e el mundo pagano de su tiempo mediante la caridad y la persuasión, evitando cualquier asomo de violencia (LXXXV).

José Carlos Martín de la Hoz

John Locke, La razonabilidad del cristianismo, estudio introductorio de Leopoldo José Prieto, Tecnos, Madrid 2017, 132+235 pp.