En la tempestad, Dios

 

Los profesores Francesco Giosuè Voltaggio y Francesco Paolo Ciglia han redactado un interesante trabajo sobre el problema el inveterado problema del mal, del dolor y del sufrimiento en el mundo que se ve magníficamente reflejado, incluso gráficamente, en la portada del libro que deseamos presentar ahora: se dibuja una persona que afronta la tempestad y el oleaje de un mar embravecido en una playa solitaria. En realidad, la mejor respuesta es releer “Salvifici doloris” (1987) de san Juan Pablo II.

Ciertamente, ante el mal y el sufrimiento, la teología nos impele a buscar en Dios el consuelo y la fortaleza necesarias pues ciertamente solo Él puede consolarnos y darnos una palabra de aliento.

El problema que plantea este trabajo es antiguo y tiene su origen en el pecado original cuando la soberbia humana pecó y ofendió gravemente al creador. Dios enseguida concretó un plan y un camino de salvación antes de la segunda venida y. por tanto, de los cielos nuevos y la tierra nueva.

El libro cuenta con un extraordinario prólogo de Fabrice Hadjadj quien, una vez más, acudirá la Biblia y a la filosofía para encontrar un punto de luz en un tema tan complicado y misterioso: “Quien todavía es capaz de hablar del sufrimiento puede hacerlo porque el sufrimiento no lo ha atrapado por el cuello” (19).

En cualquier caso, nuestros autores nos dirán, casi al comienzo de su introducción que “el intento de establecer un encuentro y activar una sinergia virtuosa entre Atenas y Jerusalén se presenta, ya a primera vista, extremadamente audaz y arriesgado, cuando no incluso temerario” (25).

Ciertamente, el comentario al libro de Job ocupará gran parte de la exposición de estos biblistas italianos y sobre todo cargará con el peso de lo que nuestros autores denominan “los silencios de Dios” (111).

Asimismo, son abundantes las citas de Kant tomadas de su tratado sobre la Religión, acerca del problema del mal y sobre todo vale la pena subrayar el reconocimiento de Kant que ve este problema “impenetrable” (136).

Finalmente, deseamos referirnos a la pregunta que nuestros autores dejarán todavía en el aire para la meditación de los lectores pues ellos apenas harán otra cosa que enunciarla: “¿Y los hijos que murieron?” (159).

Ciertamente, la respuesta global al problema planteado por nuestros autores al comienzo del libro, es sencillamente este y muy poco más: Dios está al lado del que sufre (160)

José Carlos Martín de la Hoz

Francesco Giosué Voltaggio y Francesco Paolo Ciglia, En la tempestad, Dios. Sobre el dolor: entre la Biblia y la filosofía, BAC, Madrid 2025, 250 pp.