Heidegger y la metafísica

 

Editorial Herder acaba de reeditar el famoso trabajo de Gianni Vattimo (1936-2023) sobre Martin Heidegger (1889-1976) publicado en Roma en 1996 y que constituye una de las mejores introducciones y valoraciones del pensamiento de uno de los filósofos importantes del siglo XX, especialmente en el ámbito de la metafísica.

Ciertamente Heidegger se planteó con una gran hondura y profundidad el problema de la metafísica desde el momento en que problematizó la “cuestión del ser”. Es decir, volvió a recuperar el hilo de la historia para hacernos caer en la cuenta de que san Agustín, junto grandes descubrimientos y aportaciones a la filosofía y a la teología, había propuesto una metafísica neoplatónica completamente insuficiente para los problemas de la postmodernidad y, por tanto, se debía rehacer el camino para encontrar una salida a la cuestión.

Ciertamente, desde el comienzo de este trabajo Vattimo encuentra una clave esencial de la filosofía de Heidegger y es que procedería, en parte, de la fenomenología de Husserl. Exactamente, Heidegger comenzará a ser Heidegger, cuando se separe de Husserl y comience a actuar por su cuenta en el plano metafísico.

Para mostrar la afirmación anterior, bastaría con recordar que Husserl estaba todavía en “la intuición de las esencias” (15) mientras que Heidegger ya estaba plenamente centrado en la esencia como “poder ser” (28) y, por tanto, en la existencia como “ser ahí” (29).

Desde luego, según Vattimo, Heidegger habría dado un paso de gigante, y así lo resumiría con contundencia: “Desde ahora, del hombre, ya no podrá predicarse la existencia como mero estar presente, que es como la entendía la ontología tradicional” (27). Es muy interesante la gnoseología consecuente a este planteamiento: “el conocimiento es la articulación de una comprensión original a la que las cosas ya le están manifiestas. Esta articulación se llama interpretación” (38).

Seguidamente, Vattimo, para que observemos las aplicaciones de la nueva metafísica nos llevará a otra de las claves del pensamiento de Heidegger, esta vez en clave psicológica: “estado de ánimo, que literalmente significa encontrarse, sentirse, de un modo u otro, el temple de ánimo que tenemos” (39). Por eso añadirá: “el ser ahí, en cuanto ser en el mundo, no solo tiene siempre ya cierta comprensión de una totalidad de significados, sino que, además, siempre se encuentra en un determinado estado de ánimo. Las cosas no sólo están provistas de un significado teórico, sino que también tienen una carga emocional” (40). Es más, añadirá Vattimo: “Que el ser ahí siempre se encuentre originalmente de un determinado temple anímico no es solo un fenómeno que acompañe a la comprensión y a la interpretación del mundo, sino que el estado de ánimo es, por sí mismo, una especie de comprensión preliminar, todavía más original que la propia comprensión en sentido estricto” (40).

José Carlos Martín de la Hoz

Gianni Vattimo, Introducción a Heidegger, Herder, Barcelona 2026, 178 pp.