Hace muchos años escuché en Andalucía la expresión “odio sarraceno” y me hizo gracia cuando comprobé exactamente lo que quería decir. Me refiero a la pugna latente y constante entre judíos y musulmanes a lo largo de la historia y de las civilizaciones.
En este caso la expresión la utiliza la profesora y activista política islamista Sophie Bessis, quien muestra un aborrecimiento radical a los judíos a lo largo de la historia y en especial en estos últimos años.
En esta crítica acerbal al concepto de civilización judeocristiana, a la que denomina “historia de una impostura”, lo que se esconde es un claro complejo de inferioridad de la cultura árabe que quedaría desplazada y en último lugar en la civilización occidental.
Precisamente, la violencia con que algunos grupos terroristas islámicos han actuado recientemente en Palestina y en Israel y la exagerada contestación de Netanyahu ha hecho reverdecer esta ancestral disputa que simplemente se ha calmado pero de ninguna manera resuelto en oriente medio y, por tanto, en la civilización occidental de la que esa cultura islámica ha quedado tachada de violenta.
Bastaría con repasar las portadas de los periódicos y revistas europeos de estos años para comprobar que solo ocupan ese espacio para dar noticia de alguna acción violenta o represalias (48).
Asimismo, en la polémica palabra “civilización judeocristiana” también la autora va a arremeter contra el cristianismo como si fuera una religión arrogante que busca constantemente imponerse al islam.
En realidad, lo que ocurre es, como afirmaba Hans Küng, que al Islam le falta haber pasado por la dura prueba de la ilustración, por lo que la cultura árabe todavía se resiste a buscar la armonía fe y razón y se escuda en un inoperante fideísmo que no puede dialogar con la modernidad.
Ciertamente la cultura judeocristiana o civilización occidental no presenta todas sus raíces orientales más que en España, a pesar de que fueron muchos siglos los que llevan influyendo en Europa (81).
No podemos terminar este breve comentario al trabajo de Sophie Bessis sin recordarle que el cristianismo no es una religión del libro como dicen los musulmanes sino una revelación en Jesucristo de la segunda persona de la Santísima Trinidad. Esta revelación en Cristo es primero una revelación oral y, después, una revelación escrita y ambas entregadas al magisterio de la Iglesia fundada por Jesucristo que durará hasta el final de los tiempos (27).
José Carlos Martín de la Hoz
Sophie Bessis, La civilización judeocristiana. Historia de una impostura, ediciones gatopardo, Barcelona 2025, 100 pp.