El profesor y escritor Thomas Sowell de la universidad de Stanford ha redactado un magnífico trabajo de economía aplicada a la vida del mundo globalizado donde ha buscado resumir las cuestiones más importantes en las que está empeñada la civilización occidental.
El título de la obra está equivocado pues nuestro autor no hablará de falacias o de engaños y mentiras económicas, que es exactamente el motivo por el que compré el libro, sino de los problemas y complejidades en donde está ahora mismo metida la economía.
En realidad, son las editoriales las que buscan traducciones de los trabajos para hacer más vendibles y atractivos los productos que desean comercializar. El autor, sobre todo, cuando es de otra lengua ni se entera, pues las traducciones suelen ser productos subalternos.
Es interesante descubrir que la economía ha ido atravesando más y más problemas a lo largo de la historia, pues cuanto más globalizada se vuelve la economía, los problemas se tornan más complejos y algunos son, aparentemente, insolubles pero esto es también falso pues la creatividad humana es de origen divino y termina por salir del atolladero.
Precisamente, en el siglo XVI cuando coincidieron el descubrimiento de América y la expulsión de los judíos de Europa se enfrentaron en la primera globalización de la economía y, a la vez, la mayor inflación de la historia. De todo ello salieron, como también ahora saldremos.
Asimismo, los problemas económicos de las megalópolis se unen a los problemas de la interacción entre los gobiernos democráticos y los gobiernos de las multinacionales que muchas veces son más importantes que los de los países.
Ciertamente, las leyes del mercado siguen funcionando y las grandes crisis económicas que hemos vivido en los últimos siglos han demostrado la capacidad de los hombres de vivir en libertad. La mayoría de los problemas surgen ciertamente del intervencionismo excesivo como demuestra este trabajo (67).
Efectivamente el problema de la emigración no es nuevo y es propio, como en el siglo XVI, de las globalizaciones y por tanto de las diferencias entre el desarrollo de los países que no se solucionan simplemente con vallas cada vez más altas o con métodos de caza y captura del emigrante como ya anunció Francisco de Vitoria en su análisis del descubrimiento de América (184). Finalmente, nuestro autor se referirá a un problema insoluble que es el de la desigualdad natural.
José Carlos Martín de la Hoz
Thomas Sowell, Hechos económicos y falacias, Valor editions de España, Barcelona 2026,