Los deseos de los jóvenes

 

He escuchado muchas veces a san Josemaría decirnos a los jóvenes que quería que fuéramos varones de deseos y que, por tanto, encendiéramos cada día nuestro afán de santidad y de amor a la Iglesia.

Indudablemente, todo en la enseñanza de la Iglesia se reduce en acoger, vivir y trasmitir la Revelación cristiana que se concreta en el conocimiento y el amor a Jesucristo Nuestro Señor y su doctrina salvadora.

El trabajo que ahora presentamos del profesor de antropología de la Universidad de Navarra, Lucas Buch, recoge tres conferencias pronunciadas en el marco del III Congreso Internacional para la Enseñanza de la Religión Católica, celebrado en la Universidad de los Andes de Santiago de Chile en el 2024.

El núcleo del trabajo que ahora presentamos estriba en el propio título de la obra: “Evangelizar los deseos de los jóvenes. Hablar de Cristo y de la vida eterna”. Temas de un enorme interés y actualidad.

Precisamente el profesor Buch, trascendiendo lo específico del congreso citado, presentará enseñanzas de un gran calado en su obra escrita para un público muy amplio y, sobre todo, nos dará a conocer, parte de la aportación de este profesor a la antropología teológica de nuestros días.

La primera clave que nos proporcionará nuestro autor es que Cristo es la respuesta profunda y esencial a los interrogantes de los jóvenes de hoy, como lo fue desde los orígenes del cristianismo y sucederá hasta el final de los tiempos. De ahí que repase los grandes deseos de los jóvenes para anclarlos en Cristo-respuesta: el deseo de ser amados, el ansia de comunión, tener personalidad y la insaciable solidaridad (31).

Es interesante la anécdota que recoge del ilustre romanista, el profesor Álvaro D’Ors quien el último día de su magisterio dijo a sus alumnos que si hubiera tenido oro suficiente les habría regalado un anillo con la siguiente inscripción: “Vales si amas, amas si sirves, sirves si vales” (53).

Seguidamente, nos animará a presentar a Cristo tanto al entendimiento como al corazón de los jóvenes, de ese modo podrán conocerlo y amarlo cada día y también podrán construir su vida sobre la solidez del amor “comunicado” (95).

El trabajo terminará con una presentación actualizada y atractiva de las verdades eternas: lo hará enmarcando la magnífica tabla del regreso del hijo pródigo de Rembrandt de 1668 (125) con una referencia explícita al inolvidable trabajo de Henri J. M. Nouwen sobre ese tema (PPC, 2005).

José Carlos Martín de la Hoz

Lucas Buch, Evangelizar los deseos de los jóvenes. Hablar de Cristo y de la vida eterna, Eunsa, Pamplona 2025, 155 pp.