Macroeconomía y filosofía de la historia

 

En este casi enciclopédico trabajo de Fernando Matías González Clevers, acerca de la marcroeconomía y la filosofía de la historia hay unos párrafos muy interesantes dedicados al siglo XVI y al nacimiento de la primera economía globalizada.

En efecto en 1492, tuvo lugar la expulsión de los judíos de España y, por tanto, del mundo occidental, puesto que España era el último de los pases europeos en hacerlo, eso quiere decir el final de los prestamos usurarios como motor de la economía, puesto que los cristianos no podían hacer prestaciones de ese tipo entre sí, pues lo prohibía la filosofía, el derecho y la teología.

En ese siglo XVI, el primero de la globalización económica con la economía mundial en marcha y los mercados americano, africano y asiático, predominará el modelo clásico de Vitoria y la Escuela de Salamanca, apoyado en la libertad de mercado, el precio justo y los préstamos en precario como pago de la totalidad del capital por el índice de la vida, los préstamos a bajo interés y las comisiones tanto en los cambios monetarios como en las transacciones mercantiles. De hecho, Keynes alabará siempre esa economía nueva con prestamos a bajo interés de la escuela salmantina (256).

A su vez, en el mundo protestante, atomizado tras la ruptura luterana en múltiples confesiones, comenzarán por abominar de la profesión de mercader, “el dinero es el estiércol del demonio”, y se abrirán paulatinamente a la visión calvinista de la predestinación y su manifestación externa en los negocios.

En seguida, nuestro autor nos dirá Calvino que aceptará los préstamos en precario a bajo interés impulsados por vitoria y la Escuela de Salamanca pero a modo de “usura de beneficencia” (139).

Es más, “En su rol de pastor, según Calvino, si la usura (interés) no causa daño, siendo aceptada por las partes, sería permisible. Calvino revisa las tres fuentes principales sancionando la usura: escritural (bíblica), filosófica (aristotélica) y el canon eclesiástico sostenido en parte sobre los precedentes” (139).

Respecto al mundo de los anabaptistas radicales que levantaron en armas a los campesinos contra sus dueños y provocaron una guerra absurda que terminaría en una absurda matanza, solo manejaban comentarios extremos de la Escritura y un anarquismo sin sentido (140).

Finalmente, es interesante el desconocimiento de la aportación de Francisco de Vitoria de nuestro autor que atribuye su doctrina a Martín de Azpilcueta (142).

José Carlos Martín de la Hoz

Fernando Matías González Clevers, Macroeconomía y filosofía de la historia. Un ensayo de filosofía, economía e historia de la civilización, Prometeo, Buenos Aires 2025, 329 pp.