Las paradojas de los estoicos

Este libro es el texto filosófico más breve del autor, escrito en el año 46 a. C. en su finca de Tusculum. La palabra “paradoja” evoca algo contradictorio, o al menos chocante, y así lo usa Cicerón al tratar sobre el contraste entre virtud y vicio, sobre el valor de la honradez, el lugar que ocupa lo práctico, la gloria humana, etc. Son mensajes serios, presentados con sentido del humor.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2016
76
978-84-321-4677
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3
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4
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Imagen de Jay

En este pequeño libro Cicerón extrae de la doctrina de los estoicos algunas cosas que le sirven para defender ideas que él considera verdaderas sobre la vida de los hombres. El sentido que le quiere dar Cicerón a la palabra paradoja es el de verdades algo chocantes,  que están un poco al margen de la opinión común, lo que hoy llamaríamos lo “políticamente correcto”

A  lo largo del desarrollo de las paradojas considera que los placeres, las riquezas o el poder no son buenos y dignos de ser codiciados pues incitan a poseer más y las personas son atormentadas también por el miedo a perderlos. Defiende que la lucha personal por adquirir la virtud da la felicidad y que el ser humano virtuoso es el que lo es siempre, en toda ocasión en cada circunstancia de su vivir cotidiano.  

Nos dice que las maldades del espíritu se llaman acertadamente vicios y estos por el simple hecho de serlo son todos igualmente perversos.  Nos dice que todas las acciones  no convenientes  que realiza el ser humano, lo son por ser una trasgresion de las leyes divinas incluso las trasgresiones en cosas pequeñas pues perturban  la razón y el orden y en eso está su gravedad.

Quita legitimidad a los gobernantes avaros y corruptos a los que considera esclavos de sus pasiones y por tanto no libres. Sólo el sabio es libre pues la libertad es poder vivir siguiendo lo recto, porque uno quiere, por propia voluntad y gozándose en la obligación. 

Finalmente Cicerón  desarrolla las virtudes de la sobriedad y el desprendimiento de los bienes, pues según él,  el rico auténtico es quien posee lo suficiente como para estar satisfecho, pero que no busca, ni apetece, ni desea, ni ansía nada más. 

En suma un gran libro escrito en el siglo uno antes de Cristo, de una sabiduría y sentido auténtico de la vida, realmente aplastantes. Leer artículo>>

Imagen de nitavidal

Sorprende leer a Cicerón y descubrir la necesidad actual de sus palabras veintidós siglos después. 
Las paradojas de los estoicos es un conjunto de reflexiones que buscan llamar la atención de Bruto, a quien va dirigido, sobre algunos aspectos fundamentales de la vida. Concretamente sobre cinco: solo el honrado es bueno, al virtuoso no le falta nada para ser feliz, son iguales las cosas mal hechas y las acciones rectas, que todos los necios están locos, que el sabio es libre y todos los necios esclavos, que solo el sabio es rico. Ideas que reciben el apelativo de paradoja como término griego que "alude a lo que está al margen de la opinión común: ni se enfrenta a ella, ni manifiesta total acuerdo, sino que permanece "en los bordes": no secunda lo que todos piensan, pero tampoco se aleja demasiado." (P. 8) 
Respecto a la edición, decir que es muy completa: la introducción a la obra nos localiza en la historia, mientras que la presentación de cada paradoja nos sitúa más en los términos filosóficos que tratan. Todo acompañado de notas a pie de página que enriquecen y clarifican la lectura.