Ningún carisma basta por sí solo

Se suele pensar que los carismas son monopolio de los religiosos y religiosas, pero son dones que el Espíritu da a todas las personas, para el mutuo enriquecimiento. Para abrirse a un carisma y que dé fruto hay que aceptar, cuidar y alimentar lo que ya se tiene para llegar a ser lo que ya se es potencialmente.

Una apología de la unidad de los apostolados en la Iglesia.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2019
187
9788417398408

Subt.: El final de los espacios cerrados.

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Imagen de aita

Una llamada a la unidad de la Iglesia en tiempos de secularización.