¿Quién soy yo para juzgar?

¿Es la moral una cuestión de opiniones personales? ¿Puede ser algo malo para mí pero no para otros? ¿Es el relativismo, el que no haya verdades absolutas, una verdad absoluta?

Según la psicología, los seres humanos tendemos a buscar la coherencia interna entre nuestras creencias y nuestros actos. Cuando existe una disonancia entre lo que pensamos y lo que hacemos, sufrimos una incomodidad psicológica. Por lo tanto, cuando hay algo que no encaja con nuestras creencias y valores, tenemos dos opciones: o cambiamos nuestra conducta para adecuarla a nuestros valores o cambiamos nuestros valores para alinearlos con nuestra conducta.

Con rigor intelectual y un estilo fresco, ameno y divertido, Edward Sri, teólogo y orador católico, autor de más de una docena de libros, analiza una de las ideologías dominantes de la cultura actual.

Interesante libro cuyo subtítulo -"Responder al relativismo con la Lógica y el Amor"- explica mejor el contenido que el título.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2020
219
978-84-9061-931

Título original: Who am i to judge?. Traducción de Diego Pereda, edición en rústica.

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Imagen de Ran

El autor afronta el tema del relativismo desde el punto de vista de que la verdad existe, y que la moral cristiana es una afirmación de esta verdad en la que se fundamenta nuestra felicidad.

Libro positivo que argumenta los fundamentos de la moral en el amor y el “telos”, es decir somos criaturas y el Creador, que nos ama, señala los puntos para que nuestra vida sea conforme con lo que El ha creado para que seamos felices.

La moral cristiana no es un conjunto de negaciones, sino que muestra el amor que el Creador nos tiene, señalando el camino para el cumplimiento de nuestro fin que es el amor.

Los relativistas afirman que no hay verdad objetiva, que todo es relativo y cada uno se fabrica su propio modo de actuar y de ver las cosas, con lo que caen en contradicción pues si la verdad no existe esto es ya una verdad. Tratan de imponer su propio “modus vivendi”, en contraposición con la acusación de que los cristianos queremos imponer una moral que no existe porque la verdad no existe.

Para rebatir el relativismo, el autor, en la primera parte de su estudio presenta la moral cristiana, que se ha de conocer, fundamentada en el amor y con un fin: hacer en el hombre una vida acabada y feliz, que supere el egoísmo punto central del relativismo, con una visión del hombre en cuanto se relaciona con los demás y con Dios.

Plantea unos puntos para hacer frente a los relativistas cimentados en la misericordia, la comprensión, que no es aceptación, a responder positivamente ante un ambiente que pretende marginar a los cristianos como fundamentalistas que pretenden juzgar la conducta de los demás.

Libro muy positivo y sugerente, con ejemplos y respuestas acordes con el amor que Dios manifiesta dándonos a conocer el modo de vida que lleva a la felicidad.

Imagen de cattus

Interesantísimo libro que se divide en dos partes: El reto, en la que analiza los puntos más destacados del relativismo dominante; y Una nueva visión, donde ofrece numerosas pautas para actuar en el debate sobre la verdad, con argumentos bien construidos y siempre con un tono muy positivo y alentador. Se ha hecho emblemática la expresión de Benedicto XVI sobre "la dictadura del relativismo", y el papa Francisco ha dicho que "hiere mucho a las personas". Sri comienza expllicando la distinción entre la concepción clásica de la libertad y la concepción moderna y, a partir de ahí, va desgranando la debilidad del relativismo y sus contradicciones y ofrece pautas para un diálogo que ayude a mostrarlas, con valentía, y ofreciendo a cambio la belleza de la fe y de sus exigencias morales, que son como el manual de uso para la vida lograda, y que lejos de quitarnos la libertad nos ayudan a alcanzarla por la virtud y la caridad. Un libro que merece la pena leer, es claro, muy sugerente y necesario, especialmente para educadores, pero también para un público amplio. Luis Ramoneda