Lo que el infierno no es

Federico tiene diecisiete años y el corazón lleno de preguntas a las que la vida aún no ha dado respuesta. Las clases han terminado, el verano se abre ante él deslumbrante y misterioso, como su ciudad: Palermo.

Con la emoción del testigo y la fuerza del escritor, Alessandro D’Avenia narra un largo estío en el que todo parece inmóvil y devuelve a la vida a un hombre extraordinario, un hombre sencillo capaz de generar la única épica posible: la épica cotidiana, conquistándola paso a paso, en la frontera entre la luz y las sombras, las palabras y el silencio.

Aunando el antiguo aliento de las narraciones corales con la intensidad de las evocaciones, esta novela nos habla de nosotros mismos, de la posibilidad ―si somos capaces de volver a mirar la vida con los ojos del niño que fuimos― de reconocer también en medio del polvo lo que no es el infierno.

Sinopsis del editor.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2018
356
9788491643678
Valoración CDL
4
Valoración Socios
3.857144
Average: 3.9 (7 votes)
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7 valoraciones

Género: 
Libro del mes: 
Noviembre, 2018

Comentarios

Imagen de enc

Posiblemente nunca hubiera leido este libro debido a su título. Aún ahora tengo que hacer un esfuerzo para recordar su significado. El autor describe el infierno que supone vivir bajo la dictadura criminal de la Mafia palermitana y recuerda una idea del padre Pío Puglisi: Hay que enseñar a los niños lo que puede ser vivir fuera de este infierno, para que no piensen que la vida es así. Hay que mostrarles "aquello que no es el infierno". La traductora mantiene el orden de los términos en italiano y escribe: "Lo que el infierno no es". Una frase sin sentido o con un significado distinto.

Por el estilo y los personajes estamos ante una novela juvenil, apta también para mayores. El estilo es muy simple, nada adornado. El autor no hace literatura, sino que se limita a contar una historia. También es juvenil porque conmueve. El ejemplo del P. Puglisi, su camino de generosidad y valentía emocionan. Después de describir el infierno que supone vivir en el barrio de Brancaccio, el sacerdote enseña que es posible otro tipo de vida cuando las personas se deciden a vivir sin miedo, a ejercer su libertad, a no esconderse entre la multitud esperando que la mirada criminal no se detenga en ti, a tomar partido por los más desfavorecidos, los jóvenes y los niños.

El P. Puglisi sólo quería construir un centro juvenil en el barrio, para que los chicos y chicas no tuvieran que estar en la calle. Esto no convenía a la Mafia ya que los ponía a los jóvenes fuera de su alcance. Los propios hijos de los mafiosos iban detrás del cura y eso no lo podían permitir los delincuentes. Algo tan simple como un centro juvenil le costó la vida al sacerdote. Leemos en el Evangelio: "No temais a los que matan el cuerpo y después no pueden hacer nada más. Temed más bien al que puede arrojar alma y cuerpo en la gehena" (Lc.12.4; Mt.10,28). El P. Puglisi, como hombre y como cristiano, había hecho suyo este consejo. Fue beatificado en 2013 por el papa Francisco.

Por si acaso, el autor, Alessandro D'Avenia, no vive en Palermo sino en Milán; igual que Fernando Arámburu, el autor de Patria, no vive en Hernani sino en Dresde, Alemania. También éste es un consejo evangélico: "Cuando os persigan en una ciudad huid a otra" (Mt.10,23). El libro se lee muy bien y la mayoría de sus personajes son muy atractivos. La sinopsis del editor omite que el protagonista es un sacerdote enfrentado a la Mafia, lo cual, junto con el título, contribuye a confundir al posible lector.

Imagen de José Ignacio Peláez Albendea

Magnífica novela del joven y reconocido escritor italiano, profesor de Instituto de Literatura en Milán, autor de varias novelas y un ensayo sobre Leopardi, que han sido un fenómeno editorial de ventas en su país. Su primera obra de ficción ha sido llevada al cine. Tiene una columna semanal sobre literatura y educación en Il Corriere de la Sera.

Esta novela está ambientada en Palermo, lugar que conoce bien el autor, pues nació y vivió allí sus primeros años. Y narra, con alta literatura, el ambiente de un barrio depauperado de Palermo, Brancaccio, donde impera la mafia siciliana,  y donde el párroco, D. Pino Puglisi, realiza una labor de levantar humana y espiritualmente a sus gentes.

La base de la historia es real y D. Pino fue asesinado por la mafia y ha sido beatificado por la Iglesia Católica.

El personaje de D. Pino es entrañable y el autor sabe mostrar su calidad humana y espiritual. El protagonista, un adolescente alumno del Liceo donde imparte clases de Religión D. Pino, experimenta una maduración al contacto con la dura realidad del barrio extremo y depauperado, donde acude para ayudar a D. Pino: el autor conoce muy bien el interior de los adolescentes –es profesor de un Instituto- y sabe reflejar sus dudas, inseguridades y su ansia de grandeza y de donación.

Novela coral, desfilan por el relato muchos otros personajes y muchos niños. El autor acierta también en el manejo de los tiempos y de las voces, y la novela nunca pierde ritmo.

El paisaje de fondo es la ciudad de Palermo, su milenaria historia en la que han dejado huella tantos pueblos y civilizaciones –helénica, bizantina, normanda, islámica, hispánica, y por supuesto, la evangelización cristiana, presente en tantos monumentos, como la Catedral de Monreale-. El mar Mediterráneo y su luz deslumbrante lo envuelve todo bajo el sofocante calor de un verano en el que transcurre la novela.

Relato duro en el que interpela la humanidad sufriente de los que habitan ese barrio extremo dominado por la mafia, por el que nadie se interesa, salvo el bueno de su párroco y los que le siguen, cuyo sacrificio no fue vano.

Formalmente, D’Avenia me parece que ha escrito su mejor novela: el estilo es muy rico y exuberante, como corresponde al ambiente en el que transcurre la acción y a los personajes. La traducción está muy cuidada.

Novela que merece la pena leer y recomendar.

Imagen de cattus

Excelente novela, una historia basada en hechos reales sobre la mafia de un barrio de Palermo y la oposición de un sacerdote al que le costó la vida. Muy dura, por tanto, pero llena también de situaciones positivas, entrañables y esperanzadoras. Una lectura que mueve al lector a reflexionar, a pensar sobre el mal, sobre la injusticia, el dolor y a no mirar hacia otra parte, cuando se topa con ellos. Prosa muy cuidada, reflexiones sugerentes sobre cuestiones muy variadas, al hilo de los acontecimientos, Coincido con el comentario de Ángel Cabrero, libro muy recomendable.

 

Imagen de acabrero

Después del éxito obtenido por sus libros anteriormente traducidos al castellano, sobre todo con “Blanca como la nieve, roja como la sangre”, D’Avenia nos deja ahora una joyita imprescindible. Si las dos primeras novelas eran historias de amor de adolescentes y, por lo tanto, con gran éxito entre jóvenes -aunque muy leídos por adultos- esta última novela es para jóvenes -también hay una relación amorosa incipiente-, para adultos, para buenos lectores y para lectores menos avezados.

La historia de Don Pino, párroco de un barrio pobre de Palermo, lleva consigo una serie de facetas en torno a la sociedad, las familias, la importancia de la educación de los niños, el valor y la generosidad, perfectamente engarzadas por la excelente pluma de este autor que decidió ser escritor a la vez que profesor de instituto. A veces hace poesía, a veces está contando la amarga realidad de la Mafia siciliana, a veces hace pensar en la dificultad para arreglar la sociedad tremendamente injusta que conoce, pero siempre mantiene un optimismo, que se manifiesta por la generosidad de Don Pino, de Federico, de Lucía...

Es un libro para tener en casa, porque una vez acabado, el lector sentirá un gran deseo de prestarlo a sus amigos. Leer artículo 1 >>, Leer artículo 2 >>