Voces de Chernóbil

La escritora bielorrusa da voz a aquellas personas que sobrevivieron al desastre de Chernóbil y que fueron silenciadas y olvidadas por su propio gobierno. Este libro les da la oportunidad de contar su historia.Chernóbil, 1986. «Cierra las ventanillas y acuéstate. Hay un incendio en la central. Vendré pronto.» Esto fue lo último que un joven bombero dijo a su esposa antes de acudir al lugar de la explosión. No regresó. Y en cierto modo, ya no volvió a verle, pues en el hospital su marido dejó de ser su marido. Todavía hoy ella se pregunta si su historia trata sobre el amor o la muerte.Voces de Chernóbil está planteado como si fuera una tragedia griega, con coros y unos héroes marcados por un destino fatal, cuyas voces fueron silenciadas durante muchos años por una polis representada aquí por la antigua URSS. Pero, a diferencia de una tragedia griega, no hubo posibilidad de catarsis.«[...] por su escritura polifónica, que es un monumento al valor y al sufrimiento en nuestro tiempo.»Jurado de la Academia Sueca al otorgar a la autora el Premio Nobel de Literatura 2015.La crítica ha dicho...«Alexiévich describe de manera muy elocuente la incompetencia, el heroísmo y el dolor: mediante los monólogos de sus entrevistados crea una historia que el lector, por muy distante que esté de los acontecimientos, será capaz de palpar.»

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2015
408
978-84-9062-440
Valoración CDL
4
Valoración Socios
4
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Imagen de José Ignacio Peláez Albendea

La autora, de Bielorrusia, Premio Nobel de Literatura 2015, es la primera periodista que recibe el Nobel.

El libro reúne un conjunto de entrevistas y testimonios de los que vivieron el más grave accidente nuclear de la historia, que ocurrió el 26.4.1986 en Chernobil, central nuclear situada en la frontera entre Bielorrusia y Ucrania.

Entrevista a las mujeres de los bomberos que fueron a apagar el incendio (y han muerto todos, fruto de la radiación que recibieron), a los campesinos, a los militares, a los cazadores que exterminaron los animales de la zona, a los niños, a los políticos soviéticos, a escritores y periodistas, a científicos, a vecinos de la cercana ciudad de Pripiat, que fue desalojada y abandonada...

Según las palabras de la autora, ha tardado más de veinte años en escribir el libro, y recoge lo más significativo de los centenares de entrevistas que realizó. "Voces de Chernobil" no es sólo un conjunto de entrevistas, es mucho más: una aguda elaboración literaria de un drama humano de grandes dimensiones en el que personas que sufren dan testimonio de las grandes preguntas permanentes del ser humano: del amor y la muerte, de Dios y el más allá, de la solidaridad, del sacrificio hasta el heroísmo por salvar a otros, del profundo amor a la patria que late en el alma rusa, de la resignación y la pasividad, de la inocencia de los niños ante el sufrimiento y la muerte, de los límites de la ciencia y el progreso, de la manipulación de la naturaleza...

Refleja muy bien cómo vivía el común de la gente en el régimen soviético: su confianza y su desconfianza, su sentido de comunidad, la pasividad y servilismo de algunos cargos políticos, la responsabilidad hasta la heroicidad de otros, la ayuda mutua entre familias y vecinos...

El libro se lee con mucho interés porque todo lo que se narra es significativo y plantea verdades que importan e interpelan. Y, dentro de ellas, no es menor el cuidado de la naturaleza tal y como la plantea el Papa Francisco en su Encíclica Laudato Si. Lo recomiendo vivamente. 

Imagen de cattus

Libro estremecedor, muy elaborado y bien escrito, que recoge las voces dramaticas de personas de carne y hueso que han padecido directa o indirectamente las consecuencias de la explosión en la central nuclear de Chernóbil en 1986. Personas que se enfrentan a algo nunca sucedido, que son engañadas y manipuladas por un sistema totalitario ya en decadencia y que avisan al mundo de las consecuencias que puede tener la separación entre la ciencia y la tecnología y la ética. Agradezco al amigo  que en una tertulia literaria me animó a leerlo, porque hasta ahora no era consciente ni de la relevancia ni de las consecuencias de lo que ocurrió en Chernóbil. A pesar de la dureza del texto, hay testimonios impresionantes de la capacidad del ser humano para enfrentarse al dolor, para amar, para sacrificarse por los demás. Leer artículo...