El palacio de cristal

Haize, una niña solitaria a la que le gusta deambular por la ciudad gris, descubre un invernadero abandonado al que vuelve todos los días a cuidar de esta jungla inesperada. Una tarde, un niño llamado Kimu aparece en su oasis improvisado para protegerse de la lluvia. Ambos niños plantarán, regarán, podarán y desherbarán sin descanso junto a otros para crear un refugio ideal.

Este álbum ilustrado es una oda a la infancia, a la naturaleza y a los lugares que nos permiten ser nosotros mismos. Un libro poético que invita a buscar refugios reales o imaginarios donde gozar de libertad, y un canto a la imaginación infantil, capaz de encontrar emoción y belleza en los rincones más inesperados.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2025 Maeva ediciones
32
978-8410260702

Ilustraciones de la autora

Traducción de Marta Armengol
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Imagen de amd

Álbum ilustrado sobre la belleza y el cuidado de la naturaleza.  La protagonista es Haize, una niña solitaria y soñadora, que vive en una ciudad de tonos grises y líneas rectas y frías. Pero ella sabe darle valor a una pluma, a una hoja, a una flor; hasta que un día descubre un invernadero abandonado, un auténtico palacio de cristal, lleno de exuberante vegetación. Haize decide trabajar todos los días en este oasis: limpiar, podar, regar, plantar en un lugar maravilloso que se convierta en su refugio. Pronto se le une Kimu y después otros niños que quieren embellecer el invernadero. Allí juegan, cantan y sueñan, y pronto dispersarán semillas minúsculas por toda la ciudad.

La autora del texto y de las ilustraciones es Hélène Druvert, diplomada por la Universidad de Duperré (París), que lleva más de diez años trabajando como ilustradora y diseñadora. En sus obras destacan los bellísimos troquelados láser junto a las elegantes ilustraciones; en esta ocasión, el palacio de cristal y su exuberante vegetación de intensos colores sobresalen frente a los tonos grises y fríos de los edificios de la ciudad. De esta forma, la obra se llena de color con plantas y niños que juegan y disfrutan en un homenaje a la naturaleza y a sus múltiples beneficios en nuestras vidas. Una obra muy recomendable para leer, comentar y disfrutar de toda su belleza en familia, pequeños y grandes. Ana María Díaz Barranco