La vida lograda

Ensayo sobre los fundamentos de la ética, que el autor presenta como el arte de aprender a vivir de tal manera que la propia existencia alcance la plenitud a la que está destinada. La obra está escrita con agilidad y lenguaje asequible, y tiene un planteamiento interesante y muy actual.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2002
203
Valoración CDL
4
Valoración Socios
3.666668
Average: 3.7 (6 votes)
Interpretación
  • No Recomendable
  • 1
  • En blanco
  • 2
  • Recomendable
  • 3
  • Muy Recomendable
  • 4

6 valoraciones

Género: 

Comentarios

Imagen de Manu

Alejandro Llano hace un esfuerzo por ayudar al lector a descubrir la ruta que va desde el deseo de placer a la fidelidad amorosa. De forma clara y sistemática el lector podrá valorar cada uno de los pasos y comentarios que hace Llano, uno de los filósofos actuales con mayor claridad intelectual. Es un libro recomendable a todo estudiante universitario dispuesto a preguntarse con seriedad por el fundamento de sus convicciones éticas.

Imagen de Lola

Profesor de Filosofía en la Universidad de Navarra y miembro de la Academia Europea de las Ciencias y las Artes, Alejandro Llano plantea en su libro las dudas y confusiones que asaltan al ser humano en su aspiración de querer vivir una vida plena y completa. Llano, que ha sido profesor de Antropología en la Universidad de Valencia y catedrático de Metafísica en la Universidad Autónoma de Madrid, considera que esta obra puede ser una lectura útil "para todos aquellos que tienen inquietudes éticas y para estudiantes de Bachillerato y Universidad, que se están abriendo paso en una sociedad cada vez más difícil, donde no está claro el papel de la Ética".
Con epígrafes que llevan por título "Saber vivir", "Todo hombre tiene un precio", "Placer y realidad", "El poder corrompe" o "La verdad bajo sospecha", La vida lograda no es un libro de autoayuda, según dice Llano, sino una obra "dirigida a aquellos que puedan leerla en primera persona" y que quieran alcanzar el grado de "persona moral, que es aquella persona que sabe vivir".
Para este filósofo, autor de libros como Ética y política en la sociedad democrática, El futuro de la libertad o Metafísica y lenguaje, el peligro de las nuevas generaciones es su conformismo y su desorientación: "detrás del botellón no hay ninguna cultura, no hay nada", dice. En este sentido, cree que los jóvenes de hoy "deben darse cuenta de que los valores superiores no son los valores utilitarios como el poder, el dinero o la fama, sino que las claves del saber vivir o de aspirar a una vida lograda pasan por bienes humanos como la verdad, la excelencia, el conocimiento o el amor".
En el epílogo del libro y a modo de conclusiones, el profesor Llano sugiere que para avanzar en la adquisición de la verdad, son necesarios otro tipo de hábitos distintos a los hábitos morales, que son las virtudes cognitivas o hábitos intelectuales. "Además de la prudencia, que es simultáneamente una virtud moral, se pueden considerar como tales el arte, la ciencia, el intelecto o hábito de los primeros principios, y la sabiduría". Y también señala: "las metas del vivir humano son el conocimiento y el amor. Si el conocimiento contemplativo es la operación más perfecta, el amor constituye aquélla en la que más plenamente me realizo como persona que sigue en el camino siempre inacabado y en la búsqueda constante".

Imagen de acabrero

Como profesor universitario y filosofo bien experimentado, Llano escribe un libro sobre ética general con el empeño inicial de ser asequible a un gran público, al menos universitario. Habla de todos esos temas de moral o de ética, que tanto da, fundamentales en la vida de las personas, en las épocas en que vivimos, y seguramente en todas las épocas del vivir humano, aunque haya problemas que son, sin duda, muy actuales. Trata de llevarnos hacia lo que hace la vida buena, una vida lograda. Ya sabemos que algo así no se puede encerrar en pocas líneas, pero es muy de agradecer que nos den ideas, que nos ayuden. Y Alejandro Llano lo hace muy bien. Es un libro que hace pensar. Merece la pena leerlo despacio, estudiarlo, aunque no sea, por su sistemática, un libro de texto. Lo recomiendo "incluso" como lectura para el verano. Quizá a alguno le cambie el verano...