La Rosa (Camilo José Cela)

Inicio de las memorias del autor. Es «un librillo sentimental y quizás ingenuo», acerca de «lo que siempre se recuerda con confusa y alegre nostalgia», según sus propias palabras, pero con un regusto realista: «Mienten los que dicen "¡Dichosa edad! ¡Quién pudiera volver a los diez años!". No; los diez años no sirven más que para quienes los viven y en el instante preciso en que los viven».

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
1964
236
2011
352
9788423344031

Parece ser que esta edición tiene 50 páginas más, al final, que ediciones anteriores.

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Género: 
Libro del mes: 
Mayo, 2016

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Imagen de acabrero

El libro encierra el genio escritor de Cela junto con un sentido del humor que le lleva a reírse de sí, de su niñez, y, de alguna forma, del tipo de familia tan estrafalario que era la suya, con mezcla de ingleses, italianos y gallegos de pura cepa. Además de presentarnos, con bastante detalle, a sus ascendientes, el libro se centra sobre todo en sus aventuras en Iria Flavia y Tuy, en torno a los 5 o 6 años. El entorno gallego se palpa. Puede ser porque lo lleva en la sangre y en los recuerdos o porque se empeña en ello, pero el paisaje geográfico y humano es inconfundible. Ahora ya nadie se lo va a echar en cara, pero la marcada diferencia de clases es políticamente incorrecta, aunque es, sin duda, lo que había, especialmente en el ambiente rural. Las fechorías de un chaval de 5 años son siempre hilarantes, pero hay que tener el arte escribiendo que tiene el autor. Una lectura agradable y divertida.

Imagen de amd

Primera parte de las memorias de Camilo José Cela, publicada en 1959 cuando el autor contaba tan solo 43 años de edad. En tono jocoso y con la ironía que lo caracteriza, comienza con la enumeración de sus antepasados: la familia gallega de su padre, en la que menciona tanto a los hombres ilustres –mariscal, beato, escritor, pintor-, como a los campesinos y la gente del pueblo; y la familia de su madre, de ascendencia más heterogénea (inglesa, italiana, de temperamento artístico y literario). El retrato de su familia es el retrato de la sociedad provinciana acomodada, de nivel económico alto, de principios del siglo XX en España.
Desde su perspectiva de autor ya consagrado, relata las andanzas de Camilo José niño: a veces, divertidas, tiernas y descaradas, con críticas chispeantes; y otras veces son anécdotas mordaces y crueles (hoy podría decirse “políticamente incorrectas”), como su forma de presentar a Rego, el tonto, o el loco Alvarito. Curiosamente, estas críticas se acrecientan en las últimas páginas del libro donde se alude a cuestiones como la pederastia, el maltrato a los niños y la posible homosexualidad. El relato acaba cuando el niño cumple 7 años, edad clave en este período de la vida que, además en su caso, se ve marcado por la muerte de su amigo Juan, el jardinero. Estos primeros años, llenos de la inocencia y de la pureza de la niñez, como el candor de la rosa, sirven para dar título a la narración: “La rosa”, que se convierte en una preciosa metáfora.
La calidad literaria se pone de manifiesto desde las primeras páginas en el Prólogo, un interesante ensayo de carácter metaliterario, en el que se hace una auténtica disertación sobre los libros de memorias, el inicio de los primeros escritos,  o el sentido de los títulos en las novelas. En todo momento, se aprecia su gran dominio del lenguaje y cualquier excusa es buena para jugar con las palabras, como el nombre de Mrs. Mole (en inglés, topo, lunar y rompeolas simultáneamente). La descripción de espacios y de paisajes nos recuerdan algunos pasajes de sus otras grandes novelas; hay aquí de nuevo una clara exaltación del ámbito rural: las huertas, los hermosos árboles, los ríos, las umbrías, un mundo lleno de belleza, frente “a la ciudad que uniforma las almas y los corazones”.
 

Imagen de grpazos

Libro delicioso: tierno y divertido. La vida vista desde la sencillez de un niño. A la altura del mejor Cela.

Imagen de cdl

Publicado en 1959, La rosa es el primer tomo de las memorias de Camilo José Cela, en el que aborda su infancia en Galicia. El proyecto de escribir sus memorias no lo llevó a cabo, pues muy poco tiene que ver este volumen con Memorias, entendimientos y voluntades, publicado muchos años después y que pasó sin pena ni gloria. Todo lo contrario de La rosa, libro que recibió elogiosas críticas y que se sigue leyendo con mucho agrado hoy día. De hecho, una buena parte de la crítica dice que La rosa es uno de los libros más logrados de Cela, el más poético y sencillo.
Por un absurdo error, cuando se publicó la primera edición no se incluyeron las 50 páginas finales. Ahora se añaden a esta edición, que el autor considera definitiva. La rosa inauguró en su tiempo un género hoy en auge, el de las memorias, pero que en aquel entonces, finales de los 50, apenas frecuentaba nadie.