En otra reseña de la obra del catedrático de Estética de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Barcelona, Norbert Bilbeny (Barcelona 1953), acerca de la moral del barroco, comentábamos la atrevida tesis que defendía acerca de la trasposición del barroco del siglo XVII, es decir, de sus valores y también de sus limitaciones al mundo actual. Indudablemente, la demostración de tan atrevida tesis se basaba en argumentos y autores clásicos y representativos de la cultura, literatura y del teatro del barroco como la ilusión, los “sueños” de Quevedo (57), el “gran teatro del mundo” de Calderón (69), en el engaño (69) y en el desengaño de Calderón (70).