Valor del conocimiento

Desde que me he jubilado me dedico a esta labor de leer y hacer reseñas -más o menos felices- sobre libros. Me ha llevado a ello la necesidad de ocupar el tiempo, mi afición antigua a la lectura, el deseo de proporcionar información a los que consultan esta página y algo que no quiero dejar de señalar: la posibilidad de adquirir libros de segunda mano a través de internet; obras y autores de los que había tenido conocimiento a lo largo de los años y que no había llegado a leer -hoy muchos de ellos escatalogados-, han llegado a mis manos por ese procedimiento.

Humildad, virtud de dos

“¡El orgullo! Hay que desconfiar de él como de la más espantosa de las calamidades. Aunque hayamos vencido a todos los vicios, permanece inalcanzable, infiltrándose en nuestros más nobles pensamientos. Es tenaz, sutil y envuelve nuestra alma como la campanilla se enreda en la planta. Crece en el odio, pero también acompaña a la búsqueda de la perfección. Mientras que los demás vicios, por virulentos que sean, permanecen bien definidos y es fácil atacarlos de frente, el orgullo se desliza y confunde nuestra alma hasta el punto de dejarla  desconcertada. No creer más que en la propia miseria. Estas líneas pueden no estar bien escritas, pero son sinceras, y quizá ayuden a alguien. Pero ¿quién me asegura que no tienen a la soberbia como telón de fondo?” (p. 182).

Quinto centenario de la evangelización en Guatemala

En 2024 celebraremos el quinto centenario de la evangelización en Centroamérica y en Guatemala y volverán a resonar fuertes y claras las palabras del Cardenal Darío Castrillón (1929-2018) pronunciadas en 1990 en Sevilla, cuando era el Presidente del Celam.

Una página de la historia de la Iglesia en Guatemala

En una reciente visita a una casa de retiros impulsada por la Prelatura del Opus Dei en Centroamérica, “Los Volcanes”, situada en tierras de Escuintla, la capital del departamento del mismo nombre en la querida Guatemala, he podido encontrarme con el querido y venerado obispo de la diócesis Mons. Víctor Hugo Palma, en compañía de un buen grupo de sacerdotes de la diócesis y otros llegados de la capital y de alguna diócesis cercana, como el electo obispo auxiliar de Guatemala Mons. Tulio Omar Pérez Rivera.

El valor de la libertad

En estos días que estoy pasando en Centroamérica he podido conocer gente maravillosa con gran empuje y dinamismo y con deseos de sacar adelante la Iglesia y la entera sociedad civil y, por supuesto, convertir la cultura contemporánea en un medio para ir a Dios.

La nueva ruta de la seda

Durante muchos siglos los mercados europeos comenzaron a llevar sus mercancías a China a través de Irán, la lejana Persia y de otros caminos confluyentes en lo que se denominó durante años la ruta de la seda.

Amor de abuelos

Cuando una persona mayor fallece, en el tanatorio o en el cementerio quienes más lloran, con diferencia, son los nietos. Los hijos suelen ser más conscientes de que su padre tenía una edad y mala salud y, por lo tanto, no ha sido ninguna sorpresa. Lo echarán de menos, el recuerdo de los padres siempre permanece, pero quienes lloran desconsoladamente son los nietos. ¿Por qué? Todos lo sabemos: los abuelos les han permitido a los nietos cosas que nunca consienten los padres. Les regalan cosas que nunca les regalarían en casa.

Ordenar el mundo

El ordenamiento jurídico es algo tan antiguo como las primeras civilizaciones que enseguida marcaron sus territorios y dispusieron de sistemas de arbitraje para resolver las disputas acerca de la justicia y el derecho.

La delicadeza del amor

En el matrimonio es necesario cultivar constantemente el amor. Es decir, sería una equivocación grandísima pensar que, porque hemos tenido un noviazgo muy bonito, ahora ya está todo hecho. Más bien lo mejor que puede ocurrir en el matrimonio es que haya dos personas empeñadas en quererse cada día un poco más. Ese empeño mantenido durante años es la mejor manifestación del auténtico amor y, por lo tanto, lo más parecido al cielo.

Dinamismo para perseverar en la historia

El profesor Domínguez Munaiz afronta la última parte del interesante trabajo que estamos comentando con una enérgica llamada a la esperanza del creyente, La esperanza queda, pues, definida como el dinamismo para perseverar en la vida (y en la historia), pues la esperanza es verdaderamente el gusto por todo lo humano y tiene sabor de verdad plena (208).

Páginas

Suscribirse a Club del lector RSS