Hay un empeño bastante declarado por parte de ciertos sectores de la política de izquierda por pisotear lo que siempre ha sido la creencia de los hombres, al menos en nuestro país. Actúan contra natura como si fuera lo más normal y ven algo estupendo en la homosexualidad, el aborto, la eutanasia, etc. Y los mismos que buscan y promueven que los niños quieran ser niñas y al revés, se empeñan en la muerte del no nacido. ¡Qué esfuerzos ímprobos por dejar claro la libertad de la mujer para abortar! ¡Prohibido escuchar el latido del niño, no sea que cambie de opinión y le salven la vida! Es lo más antinatural e inhumano que pueda pensarse.