Imágenes de la infancia de Carmen Conde, iluminadas por la amistad y la fantasía.
Carmen se muda con sus padres desde Cartagena a Melilla, una ciudad fascinante, llena de luz y contrastes. Allí hará buenas amigas y descubrirá un mundo exótico y diverso que alimentará su alocada imaginación. La mezcla de culturas del lugar y el descubrimiento del poder de la lectura serán un valioso alimento para esta niña, que muchos años después llegará a ser una destacada escritora del siglo XX y la primera mujer académica de la Real Academia Española de la Lengua.