El cardenal Ricardo Blázquez, arzobispo emérito de Valladolid (Villanueva del Campillo, Ávila, 1942) comenzó su andadura como profesor de teología dogmática en la Universidad Pontificia de Salamanca, donde destacó enseguida por su hondura teológica y capacidad de penetración en los misterios de la fe, especialmente en el área de la cristología.